El PSOE denuncia la acumulación de citas en el centro de salud de Pinilla
. Las instalaciones atienden a 18.000 personas que sufren retrasos de hasta tres semanas, según Gancedo .

Fachada exterior del centro de salud de Pinilla.
El Grupo Municipal Socialista de San Andrés lleva días recogiendo las quejas de los vecinos y vecinas del barrio de Pinilla «por el considerable retraso con el que se están dando citas para el médico de cabecera en los Centros de Salud de Pinilla y Trobajo del Camino provocado por los recortes», indica.
La portavoz del PSOE, María Eugenia Gancedo, indica que las bajas, permisos y vacaciones no cubiertas por otros profesionales están detrás de los «infinitos» retrasos para visitar al médico de cabecera, «que pueden llegar a posponerse hasta casi tres semanas, según protestan los pacientes». A juicio de los socialistas, es «una situación intolerable, sobre todo, para una población envejecida como es el caso de Pinilla y que necesita de una asistencia rápida».
Deterioro del edificio
María Eugenia Gancedo también entiende que «el deterioro del servicio sólo es comparable al deterioro del propio centro de salud, que sufre desde hace años la falta de inversión de la Junta de Castilla y León, pese a las numerosas protestas vecinales».
Recuerda que los recortes presupuestarios llegaron hace más de tres años cuando la Junta eliminó de los presupuestos de la comunidad la rehabilitación de este centro sanitario, y acusa al alcalde, Gregorio Chamorro, de mantener «un silencio cómplice». Unos recortes que también han afectado al servicio, con una considerable merma en la atención a los pacientes.
Según la portavoz socialista, «no es admisible que un enfermo en San Andrés tarde casi tres semanas en poder visitar a su médico de cabecera, pues le da tiempo a enfermar dos veces más. Algo le pasa a la sanidad en San Andrés, está enferma y sufre de un tremendo retroceso de salud, mientras el alcalde está tan tranquilo en su sillón del despacho, donde prefiere que nadie le moleste con problemas que le puedan costar un disgusto con sus jefes populares».