Antibióticos acusa a la Junta de ser la culpable de la paralización de la fábrica
La empresa recurre el proceso de liquidación y prolonga la resolución del concurso.

La pancarta reivindicativa del empleo en Antibióticos, emblema en el conflicto.
En el extendido del texto de alegación que Antibióticos presenta en el recurso al auto de liquidación se presenta a la Junta de Castilla y León como causa de la inactividad que pesa sobre la unidad productiva de la compañía. Esta consideración tiene peso en la determinación judicial que dictó la apertura del proceso de liquidación de la empresa química leonesa, luego de advertir sobre su inviabilidad y descartar cualquier salida por el convenio de acreedores que pretendía la propiedad de la sociedad en concurso. «No se trata de un cese de la actividad sino de una paralización de actividad por parte de la Junta, en base a actuaciones e inspecciones», expone el letrado de Antibióticos, que refuerza esta tesis con la opinión del comité de empresa, al que cita para sostener la interpretación: «... inspecciones que el propio comité de empresa ha calificado de sabotaje por parte de oscuros intereses». Antibióticos asegura contra la decisión de liquidar la empresa que los expedientes de regulación de empleo, suspensión de empleo, responden a una situación coyuntural, que en último término puede responder «a las necesidades de paralización de la actividad, pero no del cese de la misma», exponen los abogados de la compañía para tratar de desvincular los expedientes suspensivos de la falta de actividad en la empresa. El doce de febrero, la asesoría legal de Antibióticos interpuso un recurso contra su liquidación en el juzgado de lo mercantil, en el que pone en cuestión los criterios que se esgrimen para decidir liquidar la compañía: el rechazo de la propuesta de convenio, tras haber incumplido la identificación de la fuente de inversión con la que se iba a sostener el plan de pagos y la financiación de la deuda tras el retorno de la fábrica a la producción y la incompatibilidad de esta medida con la fase de liquidación.
Querella contra el juez
Tal y como esperaban los agentes sociales y representantes sindicales de la compañía, la empresa acudió al plazo de alegación en tiempo y forma. Y acompaña el recurso con otra acción judicial paralela, en la que se querella contra los jueces que han intervenido en el proceso concursal, según la acción que ha emprendido la propiedad de Antibióticos en el Tribunal Superior de Justicia. Ahora el proceso de liquidación que está llamado a resolver el proceso de intervención de la empresa está condicionado a la resolución de estos dos actos judiciales. Antibióticos está intervenido desde hace ocho meses, y sus empleados cumplen el cuarto de regulación en año y medio.