galardón
Montañas de solidaridad
Alicante premia la labor del Club Pandetrave en la integración en el montañismo de personas con discapacidad.
Una de las actividades de montañismo inclusivo con la 'joeëlette'
La solidaridad no es un cuento. Mueve montañas. Y el Club Pandetrave recibe mañana el premio Cuentamontes de Honor a la Solidaridad Montañera en Petrer (Alicante) por romper la barrera de las montañas a personas con limitaciones de movilidad, discapacidad sensorial e intelectual.
El premio lo entrega el grupo Cuentamontes que integra a las sociedades Centro Excursionista Eldense, Centro Excursionista de Petrer y Club Alpino Eldense, situadas en el Valle de Vinalopó, entidades deportivas que aglutinan una importante masa social montañera.
El grupo ha valorado la actividad inclusiva del Club de Montaña Pandetrave, ubicado en la localidad de Sariegos, desde su constitución en el año 2009. «Realizamos entre 12 y 14 actividades anuales de montañismo», explica su presidente Raúl García Vega, un joven con baja visión que se ha acercado a la montaña gracias a la actividad integradora de esta sociedad con un grupo de diez voluntarios.
Inicialmente se formaron en el manejo de la barra direccional para ayudar a personas ciegas o con baja visión. Actualmente ya prueban con otras técnicas para facilitar el senderismo a personas que habitualmente se desplazan en silla de ruedas.
En las últimas jornadas de montañismo y discapacidad que organizan anualmente como parte de su actividad formadora probaron por primera vez la joeëlette , una silla de ruedas adaptada para la montaña para personas con discapacidad física, apunta Marcelino Fernández, uno de los impulsores del club y voluntario. Estas sillas se usan de manera habitual en las islas Canarias como un recurso que el Cabildo pone a disposición de los clubes de montaña.
El Club Pandetrave ha abierto las puertas a la montaña desde León a personas que, como Raúl García, nunca habían probado el senderismo, raquetadas en la nieve, rutas en bicicleta, la escalada e incluso el mítico descenso del Sella.
«En el montañismo la solidaridad es necesaria porque es un deporte donde prima más la ayuda al compañero que la competitividad, pero Pandetrave nace para poner en valor esos valores que toda persona debe tener», apunta Juan Manuel Maestre, responsable de la Gala Cuentamontes.
El premio es una imagen muy simbólica: una pequeña escultura hecha con muchas maderas del mundo que se apoyan unas sobre otras y con una base de granito. «Es como una montaña», explica Maestre.
«Es un reconocimiento muy grande sobre todo al voluntariado, tanto a los montañeros como al personal sanitario que de manera altruista se suma a nuestras actividades para ayudar», señala Fernández. En al acto aprovecharán para presentar un montaje fotográfico ilustrativo de las actividades de Pandetrave. En Cuentamontes ya están animados a formarse.