Repsol abrirá la gasolinera de Sáenz de Miera y cerrará la de Padre Isla
La excavación de los depósitos ya está hecha.
Casi una década después, las vallas de la avenida Sáenz de Miera desaparecerán para la construcción de la gasolinera. Un proyecto iniciado en el 2001 y paralizado en los juzgados por un pleito que el Ayuntamiento ha terminado por perder. La sentencia que obliga a la administración municipal ha permitir la apertura de la instalación, a cambio de que la empresa Repsol cierre la que mantiene en la avenida Padre Isla, como confirmó ayer la concejala de Urbanismo, Belén Martín-Granizo.
La decisión acaba con un problema enquistado desde que en 2005 el Ayuntamiento decidiera romper el acuerdo que había aprobado en 2001 con Repsol: un convenio por el que se daba permiso para el traslado de la gasolinera, pero que la compañía no llevó a efecto en los cuatro años siguientes. La inactividad que argumentó el consistorio para intentar deshacer el compromiso y que terminó en los juzgados. El foro que ahora da la razón a la petrolera, que mantiene estos derechos arrastrados desde que en los años 90 se la prometiera el espacio tras el cierre de la gasolinera de San Marcos.