Melilla blinda su frontera con cuarenta guardias civiles antidisturbios de León
El módulo de intervención rápida lleva vehículos especiales con mayor protección.

Agentes de las Fuerzas de Seguridad controlan la valla.
El Ministerio de Interior ha echado mano del Grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil de León para blindar la frontera de Melilla y reforzar el control ante la creciente presión migratoria.
El módulo de intervención rápida de la Virgen del Camino llegó ayer a Melilla y ya está desplegado a lo largo de la línea fronteriza con vehículos especiales con mayor blindaje y protecciones y portan equipos antidisturbios como los utilizados por la Unidades de Intervención del Cuerpo Nacional de Policía.
Fuentes del Ministerio del Interior informaron de que los agentes pertenecen a la base de León, pero no han dado detalles del tiempo que permanecerán en la ciudad. Los agentes se unirán al refuerzo establecido el 25 de octubre pasado, cuando se desplegó otro módulo de intervención rápida del Grupo de Reserva y Seguridad con base en Sevilla.
Interior tomó la decisión poco después de la llegada la semana pasada de 214 subsaharianos, en el mayor salto a la valla desde octubre de 2005.
Estos agentes se suman al dispositivo anti-intrusión de la Comandancia de la Guardia Civil en Melilla y al helicóptero especialmente diseñado para la vigilancia de la frontera y la detección de grupos de personas.
Además, la Jefatura Superior de Policía de Melilla tiene desplegadas las unidades de Prevención y Respuesta, y la de Fronteras que se coordinan con la Guardia Civil cuando se producen saltos.
En lo que va de año 574 personas entraron en Melilla tras saltar la valla, a los que hay que sumar los 47 inmigrantes que han accedido a la ciudad este fin de semana en patera y todos los que han ido entrando por los pasos fronterizos escondidos en dobles fondos de vehículos e incluso en el interior de maletas de ruedas
Ni el viento frena
Pero también está la frontera marítima. Esta madrugada, una patera con 15 subsaharianos logró acceder a la costa melillense cerca del rompeolas del antiguo faro, en el puerto comercial. La embarcación neumática, de color negro y cinco metros de eslora, fue avistada por la Guardia Civil cuando se aproximaba a la bahía. La barcaza se encontraba parcialmente hundida, sin motor y con graves desperfectos en su estructura. Todo hace pensar que el fuerte temporal pudo ocasionar los daños y desprender el motor. Los inmigrantes, entre los que se hallaba una menor, llegaron a tierra y desembarcaron por su propio pie, pero fueron interceptados por los agentes ya en las instalaciones portuarias. Los efectivos de la Cruz Roja dieron atención sanitaria y primeros auxilios.