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Navatejera recupera su mejor finca, de 6 millones, tras una pugna de dos décadas
El conflicto con una multinacional francesa culmina con la entrega de 6 hectáreas.
A la izquierda, la gran extensión verde por encima de la N-630 es la finca recuperada.
La finca más golosa de Navatejera, conocida como Las Huergas, ha vuelto a manos de la pedanía tras una complicada y larga pugna judicial de casi dos décadas con la multinacional francesa GRC Emin, que mantenía ‘trabados’ los terrenos desde que en 1995 ejecutó una opción de compra para construir un fallido centro comercial.
La junta vecinal ha logrado recuperar esas 14 hectáreas, ubicadas en el área de expansión de la Universidad leonesa, de cuyo campus sólo las separa la Ronda Este. Los terrenos están valorados en seis millones de euros, según los jueces, y limitan con la N-630, la calle Cerrada y la Presa Vieja. Como contrapartida, la empresa se queda con una finca rústica anexa de 60.000 metros cuadrados y otra de 7.000 metros cuadrados en la zona de Altollano, pero no con la codiciada huerta de Las Huergas, que también reclamaban y que ha sido devuelta a la pedanía.
«Creo que es una muy buena noticia, se ha recuperado un patrimonio de seis millones de euros que casi se deba por perdido y del que no se podía hacer uso desde hace 18 años», explica el vicepresidente de la junta vecinal, David Álvarez. El proceso culminó el pasado 12 de febrero, pero hunde sus raíces en la década de los noventa, cuando comenzó a gestarse la idea de abrir un hipermercado y el grupo francés GRC pagó 384.000 euros de los 5.364.000 que pedía la junta vecinal por el suelo. La adjudicación definitiva de la parcela quedaba ligada al desarrollo del proyecto de gran superficie, que generaría 400 empleos. Sin embargo, el camino estuvo plagado de problemas. Primero, por los accesos, ya que Carreteras se negó a permitirles pinchar la Ronda Este para entrar a la parcela; después, por la ley de equipamientos de la Junta, que limitaba la implantación de hipermercados, y tercero, por el retraso a la hora de poder conceder licencias para los establecimientos que querían ubicarse en el centro comercial. El proyecto no obtuvo el visto bueno autonómico y la pedanía intentó sin éxito alcanzar un acuerdo con la multinacional para recuperar el suelo. En 2005 la junta vecinal anuló el concurso de adjudicación y la batalla se traslado a los tribunales. Los jueces determinaron que Nava debía abonar a GRC Emin 1,9 millones de euros, valor que se ha pagado en terrenos por un decreto del Contencioso número 2 de León del 12 de septiembre que fue recurrido por la junta vecinal y que fue resuelto el pasado febrero.