Sacyl reclama 217.867 euros a pacientes sin tarjeta
La falta de recursos de los enfermos que van a las urgencias deja una cuenta pendiente de cobro de 32.654 euros en 2013.
Una de las facturas que Cruz Roja pagó en 2013 con pruebas realizadas en San Juan de Dios.
«Si no tienen recursos no pagan, pero Sacyl emite la factura porque así lo exige el Real Decreto de septiembre de 2012. Lo habitual, salvo error, es que no se actúe de ninguna manera contra el usuario», explican desde Sacyl. La Consejería de Sanidad reclama a los pacientes (nacionales y extranjeros) sin tarjeta sanitaria una factura de 217.867 euros (137.821 en el área sanitaria de León y 47.392 en la del Bierzo) por prestaciones realizadas en las urgencias en los hospitales y los centros de salud de León y Ponferrada, según los datos facilitados Sacyl. La factura sanitaria por pruebas clínicas y asistencia ha dejado una cuenta pendiente de cobro de 32.654 euros al tratarse de personas sin recursos que no pueden hacer frente al pago. Desde la Consejería de Sanidad se insiste en que la Junta de Castilla y León ha trasladado a todos sus centros un mensaje de continuidad en relación a la asistencia sanitaria que se prestaba a toda la población que disponía de tarjeta sanitaria en septiembre de 2012, fecha en la que entró en vigor el Real Decreto que dejó fuera de cobertura a los extranjeros sin permiso de residencia y que en León afectaba a 1.600 personas. «Se han mantenido de alta en la base de datos asistenciales las historias clínicas de todas las personas, así como su asignación de médico, de cara a que puedan recibir determinadas prestaciones de atención sanitaria con criterios de continuidad y calidad». Sacyl argumenta que en todos los centros sanitarios de la Comunidad se presta atención sanitaria a cualquier ciudadano» aunque aclaran que «otra cuestión es el procedimiento administrativo que debe seguirse una vez prestada la asistencia, y en este sentido es importante tener en cuenta que los sistemas de información asistenciales recogen los datos relativos al proceso asistencial, y no permiten, a priori, diferenciar la situación particular de cada ciudadano atendido, y la comprobación administrativa se hace a posteriori».
Medicamentos
Pero los sindicatos sanitarios no ven el problema en la asistencia médica, sino en las «pocas» posibilidades que tienen esos pacientes sin recursos en comenzar o continuar con la medicación que el médico les prescribe. «En las consultas no se le niega la atención a nadie», explica el médico y responsable de sanidad de UGT, Faustino Sánchez, «se les explora y si les atiende aunque no tengan tarjeta sanitaria, pero precisamente por ese motivo no podemos hacerles recetas para los medicamentos que necesitan, que se los tienen que comprar». Esta situación hace imposible saber la evolución real de la enfermedad, «si vemos que está muy mal lo enviamos a urgencias del Hospital y si tenemos en la consulta la medicación que necesita se la damos, pero no siempre es posible».
El responsable de Sanidad de CC OO, Jesús Mencía, alerta del problema sanitario «no se puede hacer salud pública porque las personas que no tienen tarjeta sanitaria son ajenas al sistema».
El presidente del Colegio de Médicos, José Luis Díaz Villarig, asegura que «la obligación del médico es atender a los pacientes, pero a partir de ahí entran en función otros mecanismos administrativos, que son los responsables de los problemas sociosanitarios».