Los trabajadores de Tragsa confían en que la Audiencia les dé la razón
El comité denuncia lo desproporcionado del ERE frente al trabajo contratado.
Los trabajadores de la empresa pública Tragsa confían en que la Audiencia Nacional les dé la razón en la impugnación que han realizado del expediente de regulación de empleo presentado por la dirección, y que prevé 726 despidos (de los que 130 se han ejecutado ya), 58 de ellos en León (ocho trabajadores ya han sido despedidos). Tras un «breve» acto de conciliación, el comité ha expuesto ante la Audiencia sus argumentos para justificar la nulidad que exigen del ERE, ya que en su opinión «es una medida desproporcionada para lo que se pretende, plantea la nulidad de los planes de recolocación y las cuentas presentadas no se ajustan a la realidad».
Así lo aseguró ayer Ramón Iglesias, presidente del comité de empresa de Tragsa en León. La defensa de los trabajadores espera que la Audiencia escuche la próxima semana los argumentos de Tragsatec, la otra empresa implicada en el ERE, para hacer una resolución conjunta del caso.
Iglesias reiteró ayer que los contratos para este año en la provincia de León son superiores a los de 2013, que dio beneficios; por lo que «no se entiende que sea la provincia más perjudicada de todo el país en porcentaje de despidos». Actualmente la compañía tiene 141 trabajadores fijos y 50 fijos discontinuos en León.
Los representantes de los trabajadores aseguran que en la actualidad hay contratos en la provincia por 25 millones de euros, y que superarán los 30 millones con los nuevos encargos que se están produciendo. Rechazan «una privatización de la empresa que se basa en deshacerse del empleo fijo, mientras se están realizando ya contrataciones temporales porque hay trabajo».