El primer macrobotellón del curso reúne a más de cinco mil jóvenes en el campus
Una docena de policías vigilaron la espicha, que no contaba con autorización formal.

Desde mediodía, los universitarios se fueron concentrando en el entorno de Industriales en la primera espicha de la temporada.
El primer macrobotellón de este curso logró reunir ayer a cinco mil jóvenes en el día grande de las fiestas patronales de Industriales. La espicha, que comenzó al mediodía, no contaba con permiso formal, pero aún así los estudiantes se citaron en el entorno de la facultad cargados con bolsas de supermercados llenas de alcohol. Pasaban las ocho de la tarde cuando se cortó la música, aunque muchos jóvenes decidieron quedarse y poner en marcha los aparatos de música de los coches estacionados en el aparcamiento cercano a la escuela, pero poco a poco comenzaron a retirarse y a las diez de la noche quedaban ya quedaban un millar de personas.
Una docena de policías locales acotaron la fiesta en el párking que comparte las facultades de Económicas e Industriales durante toda la jornada, evitando que los jóvenes obstruyeran las zonas de tránsito o se repartieran por los jardines del Campus de Vegazana. La tarde se saldó sin incidentes, aunque tras una queja de los profesores de Económicas, la policía cortó la música desde las 16.45 hasta las 18.30 horas.
Éste es el primer macrobotellón del curso ya que la convocatoria de Biológicas no tuvo mucha respuesta. Sin embargo, el buen tiempo de los últimos días y el hecho de que oscurezca más tarde ayudó a la llamada de la comisión de fiestas de Industriales, que tenía actos programados desde el martes y que suele ser una de las fiestas más multitudinarias en el campus leonés.
La comisión de fiestas de Industriales tenía permiso para organizar «actividades lúdicas» en el marco de las fiestas patronales a condición de que la música cesara a las 20.00 horas, cuando se cierra la facultad, y que la zona quedara completamente limpia tras las celebraciones. Por este motivo, desde la organización se repartió entre los asistentes grandes bolsas de basura para facilitar la limpieza, que completaron ellos mismos con mangueras y cepillos a primera hora de la noche y a pesar de que aún quedaban unos mil jóvenes en el aparcamiento.
La Universidad y el Ayuntamiento de León —que es propietario de los terrenos del Campus de Vegazana— acordaron el año pasado prohibir los macrobotellones como consecuencia de los gastos que generaban a las arcas municipales por los desperfectos que se ocasionaban y los costes de limpieza, aunque siguen celebrándose