La última rueda de reconocimiento se hizo a los 10 meses de detenerlo
La sentencia que absuelve al acusado de los últimos delitos por los que finalmente se había decidido enjuiciarlo data de diciembre del año pasado. Se pedían seis años de prisión para el imputado por dos delitos de robo con violencia de los que el magistrado juez lo absolvió por falta de pruebas.
Considera el juez que no se puede probar que Anderxon cometiera un robo violento contra dos víctimas en 2011 y 2012. Sostiene en el capítulo segundo del apartado de fundamentos jurídicos que la rueda de reconocimiento a la que fue sometido «no es propiamente una prueba, sino una diligencia de investigación» que además se llevó a cabo diez meses después de que se cometieran los presuntos delitos.
Respecto al primer episodio «no hay prueba de cargo suficiente» y en la segunda causa la víctima no está segura de que el imputado fuera la persona que le robó ni que la medalla que se le encontró al procesado fuera la suya, por lo que las únicas pruebas que quedan son que el sospechoso vendió varias joyas en un compra oro de Burgos (declaró en el juicio que las había recibido de dos ciudadanos marroquíes) y el material que se halló en su domicilio no guarda relación con los objetos que forman parte de la denuncia por robo.
Su hoja policial, por otra parte, hace constar su condición de denunciante en seis casos. «Fueron peleas». Doce veces ha sido denunciado, una vez imputado y otra acusado. La vida sigue...