Las ofertas por Antibióticos deberán aportar una fianza de 500.000 euros
El juez abrirá la próxima semana el plan de liquidación, con dos meses para ofertas.

Un grupo de trabajadores abandonó la asamblea tras las críticas a Néstor Santos.
Esta es la realidad inmediata de Antibióticos, pendiente de un plan de liquidación que aprobará de forma definitiva el juzgado (tras casi dos meses de trabas y pleitos reticentes a este final de disolución para una empresa en quiebra) y la apertura de plazo de presentación de ofertas para adquirir la compañía. Dos meses para que los interesados en la línea de producción de la química leonesa retraten oficialmente la posición y el plan que guardan para los rescoldos de la fábrica, sin actividad en los últimos dos años. Entre las condiciones que definirán el proceso de recepción de ofertas por la compañía, que previsiblemente será separada en lotes con el fin de facilitar su venta o despertará el interés de nuevos propietarios, está la de acompañar cada postura por la fábrica con una fianza de 500.000 euros.
El plazo de recepción de ofertas por Antibióticos tiene una relación directa con la duración del nuevo ERE al que se van a acoger los trabajadores de la fábrica (sometidos a impagos y retrasos de nóminas desde una fecha que se pierde en la memoria del conflicto laboral) que los permitirá la situación de subsistencia de percepción de los seguros sociales por desempleo. Dos meses. Hasta que se aclare el panorama y la posibilidad de que alguna de las ofertas que pueda llegar por la fábrica contemple asumir empleo y masa laboral. Para el caso contrario se arma otro expediente de regulación, de extinción, que aún está pendiente de acuerdo entre administradores concursales y parte sindical.
El ERE de suspensión, el quinto en los últimos dos años de vida de Antibióticos, que prorrogará el paraguas social que ampara a los trabajadores con el expediente en vigor que expira el 30 de abril, no afectará a más de 250 empleados (habrá rotaciones) con el fin de que puedan acceder a las ayudas de la Junta contempladas para regulaciones por debajo de ese límite. Fue ratificado ayer en asamblea con 80 votos a favor y tres abstenciones.
Una asamblea que no discurrió ajena a la problemática división social que ha definido el declive de la compañía. Un grupo de empleados abandonó la reunión después de que una facción sindical dedicara reproches al representante de USO, Néstor Santos. Cuando éste decidió abandonar para evitar fricciones, alrededor de cuarenta trabajadores secundaron su postura y dejaron el acto asambleario. Comisiones Obreras, posteriormente, emitió un comunicado en demanda de unidad sindical.