SUCESOS
Prisión para la paciente leonesa que mató a su psicóloga a cuchilladas en un brote de esquizofrenia
El juez la acusa de homicidio y ayer permanecía custodiada en el Hospital

Amelia B. S., ayer en los juzgados de Palencia.
La leonesa Amelia B. S. diagnosticada de esquizofrenia que el martes mató de una cuchillada a su psicóloga, Violeta Guarido Rivera, en el Centro Asistencial San Juan de Dios permanecía ayer custodiada en el Hospital Río Carrión. El juez ordenó su ingreso en la prisión tras prestar declaración.. El magistrado del juzgado de instrucción número 1 de Palencia detecta enajenación mental y le acusa de un delito de homicidio por lo que permanecerá en prisión comunicada y sin fianza. El juez considera que la entidad de los hechos, la gravedad del delito que se le imputa, el riesgo de reiteración de hechos similares y la posibilidad de fuga por falta de arraigo, hacen conveniente la prisión preventiva. La paciente vivía en régimen abierto en el centro asistencial, lo que le permitía salir a la calle cuando quisiera y era conocida por los palentinos que viven en los alrededores del hospital.
La medida fue pedida por el fiscal y establecida ante las manifestaciones de la propia detenida y de las declaraciones de trabajadores del centro San Juan de Dios, testigos de los hechos y relatados en el atestado de la Policía. Desde el juzgado, al considerar los indicios de enajenación mental de la mujer detenida, fue traslada al hospital Río Carrión de la capital palentina para ser somemtida a una valoración psiquiátrica, quien estará custodiada en todo momento por la Policía.
Violeta Guarido Rivera, zamorana de 29 años, recibió el lunes varias puñaladas en brazo y cuello, esta última mortal, mientras estaba en su despacho del centro psiquiátrico.
Aunque natural de León, la agresora vivía en el centro con una plaza concertada desde Madrid y no ha participado nunca ni es conocida en los programas que tiene en León la asociación Alfaem (Asociación Leonesa de Familiares y Amigos de Enfermos Mentales). Tampoco es una de los pacientes tutelados por la Diputación, que tiene cien enfermos en el centro de Palencia.
La víctima, de 29 años, fue incinerada ayer en Zamora. Era hija de Francisco Guarido y Laura Rivera, concejales en el Ayuntamiento.