María Fuertes
«El que quiere trabajar, trabaja»
María Fuentes tiene 23 años, es gerontóloga, ha trabajado en residencias de ancianos, y se quedó en paro hace menos de una semana, el 2 de mayo. Ayer mismo acudió a las oficinas de empleo para comenzar a buscar un trabajo, «principalmente de mi sector, pero si no, de lo que salga». «Estoy dispuesta a aceptar un precio bajo, pero depende de las condiciones del trabajo porque no permitiré que abusen de mí». Es de las más optimistas: «El que quiere trabajar, trabaja, porque busca donde sea. Algunos no buscan y como no les sale de lo que ellos han estudiado no lo aceptan... pero ahora, tal y como están las circunstancias, hay que ceder un poco», comentó esta joven tras añadir que no está dispuesta a aceptar un trabajo por menos de 500 euros, ya que de momento continúa viviendo con sus padres. Para cambiar esta situación tiene una apuesta muy clara: «Todos aquellos que no quieren seguir trabajando o que ya no pueden hacerlo deben dar el relevo a los que luchan ahora por un empleo. Además, se debería acabar con los enchufismos y los privilegios», sentenció. En el caso de que no encontrara trabajo «en un par de meses», no descarta volver a los estudios para completar o ampliar su formación y lograr así un mejor puesto de trabajo y mantener una actividad hasta volver al mercado laboral.