LA CRISIS DEL TRABAJO
Más de 12.000 parados viven sin otro ingreso que subsidios en León
La mitad de los desempleados no reciben ningún tipo de ayuda y sólo uno de cada cuatro cobra prestación de paro

El paro de larga duración y la pérdida de prestaciones está generando una bolsa de pobreza creciente
El acelerado descenso del número de parados que pueden seguir cobrando la prestación por su situación de desempleo está generando una bolsa de pobreza entre el colectivo de personas que no son capaces de encontrar un trabajo, que se agrava de manera especial entre quienes, dentro de la categoría de parados de muy larga duración, no tienen opción siquiera a acceder ya a los subsidios que se han puesto en marcha para paliar la falta de ingresos. El deterioro del mercado laboral es tal que apenas la mitad de los desempleados registrados en las listas del Servicio Público de Empleo cobra algún tipo de prestación, y sólo una cuarta parte de ellos percibe la que le corresponde por las cotizaciones que realizó durante su época de trabajador en activo.
Dentro de los que cobran algún tipo de prestación (en Castilla y León la Renta Garantizada de Ciudadanía es una posibilidad a mayores de obtener algún tipo de ingreso en caso de riesgo de exclusión económica) son ya más los que perciben subsidios asistenciales que los que cobran el paro que les corresponde. «El hecho de que haya más personas con subsidios que con prestación contributiva es síntoma de la gravedad de la situación laboral en España», denunciaba recientemente un informe de la Fundación de las Cajas de Ahorro. En todo caso, «estos subsidios tienen carácter temporal, por lo que muchos parados de larga duración son expulsados también de este grupo de perceptores».
En el caso de la provincia de León esta denuncia es una realidad. Según el último dato publicado, apenas 24.147 de los 47.139 parados registrados en marzo (según la Encuesta de Población Activa la cifra de parados real alcanza los 56.100) perciben algún tipo de prestación. Un 51% del total, aunque la tasa de cobertura, según la última corrección del cálculo, excluye de esta cuenta por ejemplo al colectivo que no ha conseguido un empleo nunca, lo que rebaja en 4.722 personas los afectados.
De esa cifra total de perceptores sólo 11.976 cobran la prestación que les corresponde por haber cotizado el tiempo suficiente; mientras que son 12.171 los que reciben algún tipo de percepción (algo más de 400 euros mensuales) bien por subsidio asistencial no contributivo (10.284) o dentro de la Renta Activa de Inserción (1.887 personas).
La rebaja del número de parados en el inicio de año ha sido mucho menor que la reducción del número de desempleados que perciben prestación, que cae con fuerza desde 2012.