Libertad para el tuitero berciano detenido por apología del homicidio

Álvaro C.B. en la foto de su cuenta de twiter @Pinxiflauta.
«Realmente no pienso que haya que matar a nadie. Me dejé llevar por la rabia del momento», afirmaba ayer el joven de Salentinos (Páramo del Sil) Álvaro B.C, de 20 años, detenido por supuesta apología del homicido y en libertad sin medidas cautelares a la espera de que un juzgado de Ponferrada decida si le imputa por escribir en las redes sociales tuits como los que siguen; «Sólo espero que Isabel Carrasco sea la primera de muchos más que mueran tiroteados» y «Yo voto porque el próximo tiroteo sea para la alcaldesa de Villablino».
Estudiante de Informática en Ponferrada, Álvaro B.C. reconoce que sus tuits le pueden conducir a un juicio penal, pero asegura que su detención, fruto de una denuncia, ha sido «desproporcionada» y nunca fue consciente de que pudiera cometer un delito, ni de que sus afirmaciones llegaran más allá de sus 389 seguidores. «Me arrepiento y pido perdón si alguien se ha sentido ofendido. Entiendo que esa mujer tiene su familia y les puede doler lo que yo puse», afirma de sus tuits sobre Isabel Carrasco.
Hijo y nieto de mineros de Villablino, Álvaro afirma a Diario de León que la misma rabia le llevó a escribir el tuit sobre Ana Luisa Durán, porque cree que la alcaldesa «está vacilando a los mineros» y «la minería es una herida abierta». El joven, «agobiado» por la dimensión que está cobrando su detención más que por la propia detención en sí, pasó la mañana del martes en el cuartel de Ponferrada antes de declarar en el juzgado número seis y ser puesto en libertad a la espera de que concluya la investigación y la jueza decida si le imputa o archiva el caso, según informa el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Álvaro B.C. cree que se está desplegando «una caza de brujas» en la red y las últimas detenciones son «una cortina de humo para tapar lo que están haciendo los políticos». «Soy un chaval en paro y veo las cosas muy negras, pero no tengo intención de matar a nadie, ni animar a nadie a que lo haga. Lo que he escrito es muy fuerte. Pero también lo es que la clase política no entienda por qué los jóvenes de 20 años tenemos una visión tan negra del país que nos lleva a esa rabia», afirma.