«El peor valor del mejor mercado bate al mejor valor del peor mercado»
Inés del Molino, directora de cuentas de Schroders alaba el valor de los países frontera.
La directora de cuentas de Schroders, Inés del Molino, advirtió ayer que a larga es mucho más rentable «un mal producto en un buen mercado que un buen producto en un mal mercado. En 29 de cada 37 veces ocurre así».
Del Molino analizó la situación de los mercados en una conferencia titulada Renta variable europea ¿sigue siendo una buena oportunidad? que tuvo lugar en el Club de Prensa de Diario de León, repleto de público que respondió de forma masiva a la llamada de Inversis.
«El peor valor del mejor mercado casi siempre bate al mejor valor del peor mercado. Nosotros dedicamos un equipo de expertos a analizar al 50% tanto el país al que se dirige la inversión como la cartera de acciones que decidimos acometer», explicó la directora de cuentas.
Los países emergentes y los mercados frontera merecieron de forma especial su atención a lo largo de la disertación. «Se consideran mercados frontera aquellos que pertenecen a países con una renta per cápita inferior a los 1.000 dólares y cuyo crecimiento demográfico es superior al 1% que además tengan un coste de productividad especialmente barato». En ese sentido puso el ejemplo de Nigeria «que ha crecido un 89%» o Bangladesh «cuyos costes de productividad son un 20% inferiores a lo de Estados Unidos». No obstante, la atracción de la oferta tiene trampa: «No siempre los países emergentes son los menos fiables». En cualquier caso, la liquidez de que se dispone hace que «en caso de problemas podamos deshacer una cartera en dos días».
No vale todo
«No todo funciona bien siempre», advirtió a los clientes. «Durante la crisis nosotros apostamos por mantener los equipos de gestión y dispusimos de un balance saneado y con liquidez. Somos la segunda compañía que se implantó en estos mercados desde 1998», señaló.
Respecto a la situación de dos de los principales motores de la economía mundial, Japón y Estados Unidos, el análisis fue contundente: «El primero es el país con la mayor deuda del Producto Interior Bruto (PIB) del mundo. Ha tenido que adoptar medidas dolorosas como subir lo que sería nuestro IVA, que no lo tocaban desde hacía 17 años y corrían el riesgo de caer en el estrangulamiento de crecimiento, pero lo han corregido implementando medidas de estímulo a la compra de la vivienda y del automóvil. Además, los mayores poseedores de deuda de Japón son los propios japoneses así que se notará la corrección por sí sola».
En lo tocante a los americanos «el dólar lo mantienen débil a propósito para favorecer las importaciones. Quizá ahí el euro debería aprender y perder algo de valor porque Europa no está tan fuerte».
La directora de cuentas de Schroders hizo un repaso a la trayectoria histórica de la compañía: «Somos independientes, tradicionales y familiares. No tenemos negocios paralelos que nos obliguen a tomar otras orientaciones y lo único que buscamos es tener productos rentables».
La crisis española toca a su fin «porque ya empieza a haber liquidez. El mercado se secó, que decimos los técnicos. La autoridad monetaria aportó dinero a los sistemas para no repetir el crack del 29 y para 2015 es probable que lleguemos a un crecimiento del 3% aunque en la calle, desgraciadamente, eso se va a notar un poco más tarde».
Liderazgo americano
La experta entiende que el liderazgo de Estados Unidos en los mercados es «incuestionable» y ensalzó la agilidad del país «para salir de la crisis». España o Italia han tardado más «pero ha habido un reconocimiento casi unánime a España, por quien quizá se apostaba menos». Las economías más potentes del planeta son las de Estados Unidos y Norteamérica: «Hasta el tercer trimestre de 2015 no van a subir los tipos de interés en Estados Unidos mientras que en Europa se está sopesando incluso una posible bajada... Portugal va saliendo, Reino Unido ha sido la sorpresa y quizá echo de menos un poco más de riesgo en la autoridad monetaria, que debería adoptar paquetes de medidas para mejorar la liquidez».
Respecto a los países emergentes, advirtió: «Hasta hace poco, todo el mundo quería invertir en ellos y ahora los están abandonando. Cuando el dinero entra, la bolsa sube. Cuando sale, baja. Es natural», explicó en su disertación, muy aplaudida a su término.