EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO
Montserrat se derrumba por primera vez desde que ingresó en Villahierro
Recibió en su módulo una esperada visita de su hija y se abrazaron entre lágrimas.
Montserrat González, la madre de Triana Martínez, se derrumbó el jueves por la tarde por vez primera desde que ingresó en el módulo 7 del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro tras recibir la visita de su hija, Triana Martínez, en el marco de las visitas programadas por la dirección del centro y a las que tienen derecho las dos reclusas.
La jueza instructora del caso determinó en su auto de prisión que la reclusión fuese de carácter comunicada, por lo que semanalmente pueden mantener sus encuentros periódicos. Para la primera actuación de estas características, se preparó un encuentro en la tarde del jueves, que se convirtió en un mar de lágrimas entre madre e hija, que no se habían vuelto a ver desde el último encuentro en la Comisaría de Policía de León, durante los primeros interrogatorios.
Hora y media
El encuentro se prolongó por espacio de aproximadamente una hora y media y rompió el tono firme que mantiene la madre desde que se produjera su ingreso en el Centro Penitenciario. Fuentes de la investigación advirtieron ayer a este periódico que solamente la mención a su hija o la presencia de Triana en su espacio cercano es capaz de cambiar el carácter rocoso de Montserrat estos días y la visita vino a confirmar este extremo concreto.
Negativa
A principios de esta semana, el esposo y padre de las imputadas solicitó a la jueza permiso para realizar una visita en el Centro Penitenciario de Villahierro. Recibió la negativa de la autoridad judicial, por entender que había superado ya los permisos correspondientes, toda vez que durante el fin de semana ya había estado en Mansilla.
A la vuelta de su encuentro con la responsable ocasional del juzgado de Instrucción 4 se encontró en el garaje de los juzgados con varios funcionarios, que se interesaron por su estado anímico y personal.
Se identificó a sí mismo como «el padre de Triana» y utiliza esta fórmula de manera habitual en las últimas semanas, según explicaron las mismas fuentes. Respecto a su estado anímico fue explícito: «¿Cómo queréis que estemos?».
Es probable que a lo largo de este fin de semana se repitan de nuevo las visitas de los familiares el centro penitenciario, aunque en este caso se ajustarán a los procedimientos que marca Instituciones Penitenciarias para este tipo de actuaciones.
Las visitas se extenderán también a Raquel Gago y sus familiares, que a lo largo de este fin de semana podrán proceder también a visitar a la agente de la Policía Local cuya participación en los hechos se sigue analizando a la espera de su traslado a Ávila.