ACTIVIDADES EN RECESIÓN
El declive de térmicas y azucarera baja en dos tercios la generación de residuos
La provincia gestiona más de 100.000 toneladas de desechos no peligrosos.

La reducción de actividad ha sido notable en las térmicas.
El declive en la actividad de las dos principales industrias generadoras de residuos en la provincia, las centrales térmicas y la industria azucarera, está provocando una fuerte reducción del volumen de estos desechos. De hecho, en los dos últimos años contabilizados por el Servicio de Gestión de Residuos de la Junta de Castilla y León el material tratado se ha reducido en dos tercios. Desde este servicio destacan que en los últimos años se ha producido un avance sustancial en el control, la normativa y las dotaciones para tratar adecuadamente los materiales que ya no son útiles; e insisten en que el trabajo fundamental de cara al futuro es incidir en la prevención de la producción de residuos, la recogida separada y el reciclado de material.
En la provincia se gestionaron en 2009 338.262 toneladas de residuos no peligrosos (tanto industriales como urbanos), mientras que un año después el volumen de material tratado fue de algo menos de 104.000 toneladas. Una reducción de casi el 70%; debida fundamentalmente a las paradas de las centrales térmicas. El servicio de la Junta explica que tanto las térmicas como las azucareras son dos actividades en recesión; aunque recuerda también que en el caso de las centrales disponen de sus propios sistemas de gestión de residuos. En el cómputo oficial no se tiene en cuenta la gestión de aplicación de lodos al terreno.
Los peligrosos
En cuanto a los residuos peligrosos, el servicio recuerda que no hay datos finales de la provincia, porque León no cuenta con ningún gestor final de este tipo de materiales. En el conjunto de la Comunidad se valorizaron en 2007 casi 291.000 toneladas de residuos peligrosos, un volumen que se rebajó especialmente en 2009 y que en 2012 se recuperó hasta superar las 283.000 toneladas. Por otro lado, los residuos peligrosos que son eliminados tienen unas flucutaciones importantes en función del ejercicio, desde las más de 128.000 toneladas de 2008 a las apenas 56.000 del ejercicio siguiente.
Por lo que se refiere a los residuos no peligrosos, en 2010 se gestionaron en la Comunidad en total casi 1,5 millones de toneladas, de los que algo menos de 1,3 millones se valorizaron, algo más de 100.000 toneladas se eliminaron y otras 96.000 toneladas fueron almacenadas.
Casi el 90% de los residuos no peligrosos que se gestionan en la Comunidad pasan por procesos de valorización, y sólo un 10% es eliminado, según los datos de la Junta. La valorización se realiza tratando los materiales de forma que puedan ser reutilizados bien como combustible para producir energía, regeneración de disolventes, sustancias orgánicas, recuperación de metales y compuestos metálicos, recuperación de otras materias inorgánicas, aceites, o tratamiento de los suelos para obtener una mejora ecológica o beneficiar a la agricultura.