DECISIÓN POLÉMICA
Indignación en el comercio leonés por la declaración de gran zona turística
El Gobierno permite libertad de horarios para favorecer el turismo de las compras.

El Gobierno considera la capital leonesa como zona de gran afluencia turística.
«Estamos hartos. Es una tomadura de pelo, una vuelta de tuerca más. Lo que no hay es consumo, y el sector está al límite». Los responsables de las asociaciones de comerciantes leonesas respondieron ayer con indisimulada indignación a la decisión del Gobierno de liberalizar los horarios comerciales en León al declararla zona de gran afluencia turística. Hasta ahora los pequeños locales (de menos de 300 metros cuadrados) podían abrir sus establecimientos cuando quisieran, pero las grandes superficies tienen límite de días y horarios. En el futuro, en la zona que se declare incluida en el impulso del turismo de compras, todo comercio tendrá libertad de horarios.
El Consejo de Ministros rebajó ayer los criterios establecidos hace dos años para considerar una ciudad como zona de gran afluencia turística, lo que ha permitido incluir a diez nuevas poblaciones en este grupo. Entre ellas a León. Ahora se abre un período de seis meses en el que las comunidades autónomas tendrán que declarar qué zonas de los municipios con una población superior a los cien mil habitantes y una elevada ocupación hotelera se determinan como de gran afluencia turística.
La medida se incluye dentro de un paquete para impulsar el comercio interior y exterior, e incluye también la limitación de las comisiones de pagos con tarjetas, especialmente aquellas de pequeño importe; se limitan los criterios para conceder las licencias para implantar establecimientos comerciales y se aprueban medidas de financiación y comercio exterior.
El Gobierno argumenta que la ampliación de las zonas de gran afluencia turística permitirá aprovechar las sinergias que surgen de la relación entre dos sectores como el comercio y el turismo, con lo que se multiplicará su impacto en la generación del empleo.
En total serán diez ciudades más las que tendrán que declarar al menos una zona turística: San Sebastián, Coruña, Santander, Oviedo, Gijón, Almería, León, Jerez de la Frontera, Salamanca y Marbella, estas dos últimas ya declaradas. Se unen a las 14 que ya tenían esta medida: Barcelona, Sevilla, Alicante, Valencia, Zaragoza, Málaga, Las Palmas de Gran Canaria, Bilbao, Córdoba, Granada, Cartagena, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife, además de la Comunidad de Madrid. A estas ciudades se unieron después de forma voluntaria Ávila, Valladolid, Salamanca, Badajoz y Cáceres, además del municipio de Mérida y la Ciudad Autónoma de Ceuta.
Actualmente hay declaradas 681 zonas de gran afluencia turística, en un total de 526 municipios. Ninguna de ellas ha sido rebocada, según recuerda el Gobierno.
En la anterior normativa se exigía que las ciudades consideradas merecedoras de medidas para el turismo de compras tuvieran 200.000 habitantes y un millón de pernoctaciones.