CHEQUEO AL AEROPUERTO DE LEÓN
Competencia sitúa el umbral de rentabilidad del aeropuerto en 600.000 usuarios
León tendría que multiplicar por veinte su número de pasajeros para alcanzar el horizonte viable. Su ubicación lo engloba en un área sobredimensionada con nueve enclaves más donde todos se solapan
«La evidencia empírica», un argumento en el que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sustenta, junto con las directrices de la Comisión Europea, su análisis que fija el tráfico mínimo que un aeropuerto precisa para conseguir una rentabilidad positiva entre los 500.000 y los 700.000 pasajeros anuales. Este horizonte se encuentra muy lejos del número de usuarios con los que el enclave aéreo leonés cerró 2013: un total de 30.890. De acuerdo a estos parámetros de rentabilidad, el aeropuerto de La Virgen del Camino tendía que multiplicar por veinte su número de viajeros para conseguir el umbral de los números positivos.
En el informe El sector aeroportuario en España: situación actual y recomendaciones de liberalización , publicado hace unos días por Competencia, se pone de relieve que las zonas de cobertura de los aeropuertos situados en la zona centro-norte de España, donde ubican a León, «están solapadas, lo que permitiría la competencia entre ellos».
Precisamente, a la hora de analizar este extremo la comisión nacional apunta que «existen ciertas dudas sobre la viabilidad económica de todos los aeropuertos existentes en la zona centro-norte, dados los niveles de tráfico existentes y el elevado endeudamiento observado». Es decir, la incertidumbre sobre el futuro y la viabilidad se cierne sobre el enclave aéreo leonés, que arrastra una deuda desde su nacimiento en 1999 de 120 millones de euros. Sólo el pasado año perdió cerca de cinco millones.
Crítica con la planificación del mapa aeroportuario en España, la CNMC remarca —en el análisis de las inversiones de los aeródromos de menor tamaño (como el de León) que «el dimensionamiento realizado por estas infraestructuras era inconsistente con estimaciones realistas de evolución de tráfico».
En el informe estima, además, que la gestión centralizada que realiza Aena en su red de aeropuertos y el marco legal vigente «han impedido que puedan realizarse actuaciones encaminadas a redimensionar la red a la vista de la reducción de tráfico de los últimos años, como el cierre y la reconversión». Cree, igualmente, que a esta sobreinversión también ha contribuido la regulación de las tarifas, que «remunera el capital al gestor aeroportuario incluso de los enclaves no rentables».
Otro de los parámetros que evidencia este informe se centra en el índice de uso de la capacidad teórica de los aeropuertos, una tabla donde muestra que en el caso de León se sitúa por debajo del 40%.
Enclava al aeródromo de La Virgen del Camino en la zona centro-norte de España, un espacio que comparte con Asturias, Santander, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Pamplona, Logroño, Burgos y Zaragoza. Considera que esta zona cuenta con un «elevado número» de aeropuertos situados muy cerca uno de otro.
Incluso enfatiza que en el caso de León, su área de cobertura se solapa con la de Valladolid, estimando un tiempo de viaje de 90-120 minutos. En realidad, el 85% del tráfico aéreo de esta zona lo copan tres: Bilbao, Asturias y Santander.
Para las áreas geográficas solapadas, como la centro-norte, el informe recomienda que se abran a la competencia «mejorando la eficiencia en sus costes».
También llama la atención sobre la necesidad de especialización y la puesta en marcha de políticas comerciales con el objetivo de captar aerolíneas.