La escasez de personal crea inseguridad en Villahierro, según los funcionarios
Acaip avisa de que debido a la veintena de jubilaciones al año y la congelación de empleo se generan «disfunciones».
Donde hubo 530 trabajadores hay ahora apenas 475, después de un ritmo de descenso del personal que en los últimos tres años se ha visto marcado por las jubilaciones de una veintena de empleados cada ejercicio y la congelación de la oferta de empleo público. «Este goteo continúa con 12 ya este año y continuará y al final va a ser imposible. Encima, es que la edad media de la plantilla supera los 50 años y no hay reposición», advierte el portavoz de la Agrupación de los Cuerpos de Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), Valentín Llamas, quien ya ha denunciado ante la Subdelegación del Gobierno en león y ante la Delegación del Gobierno de Castilla y León, la «ya más que preocupante escasez de personal» en la cárcel de Villahierro. «Esta escasez está generando ya disfunciones importantísimas, situaciones de inseguridad en determinados servicios y limitación de derechos del personal penitenciario», reseña el representante sindical.
Llamas alerta de que esta situación ya provoca que se creen «puntos flacos en la prisión debido a la supresión de servicios», además de que termina por producir situaciones en las que «hay en algunos casos un funcionario para vigilancias de 70 internos». Una relación que se da gracias a que en este momento se censan en el penal 1.140 presos, lejos de los 1.945 que llegó a tener en 2009, aunque todavía por encima de los 1.008 de capacidad máxima de la instalación de Mansilla de las Mulas. Esta población reclusa se encuentra bajo el control de 475 funcionarios en total, reseña Llamas, quien incide en «el alto número de funcionarios que se encuentran en comisión de servicios fuera de su área de trabajo», así como afectados por «otras situaciones» que, a juicio de Acaip, son «irregulares» y mantienen a funcionarios «fuera de su área de trabajo».
El portavoz de Acaip señaló además que a mayores del funcionamiento ordinario en Villahierro «hay que tener en cuenta el hándicap que supone que es un centro de tránsitos que soporta conducciones de internos que pernoctan en el mismo, que llegan por la tarde y salen de nuevo al día siguiente, recibiéndose todos los días de lunes a viernes».
Por encima de la situación en la que se halla Villahierro, la agrupación sindical apunta que «hay que añadir el Centro de Inserción Social (CIS), ubicado en el Paseo del Parque, 10, donde la antigua prisión de la capital». «Este departamento depende funcional y orgánicamente del centro penitenciario de León y , por tanto, carece de RPT propia, mientras CIS de otros centros penitenciario tienen dotaciones de personal importantes como el de Huelva o Mallorca, con 63 y 76 efectivos, respectivamente», compara Llamas, que extiende también las disfunciones al funcionamiento de esta instalación en la que están los reclusos de tercer grado.