La Universidad no se posiciona tras el informe de fiscalización
El rector de la Universidad de León, José Ángel Hermida, declinó ayer hacer declaraciones para dar conocer la postura de la institución académica después de que el informe de fiscalización emitido por el Consejo de Cuentas de Castilla y León concluyera que la ULE «contradice la ley» ya que el Servicio de Control Interno tiene una dependencia «orgánica y funcional» respecto del rector y la Gerencia, cuando debería ser el Consejo Social el que se encargara, según consta en la Ley de Universidades, de supervisar las actividades económico-financieras. En el documento, que el Consejo presentó el miércoles ante las Cortes de Castilla y León, también se incide en que el Consejo Social carece de medios materiales y humanos suficientes para realizar estas tareas.
Respecto a los presupuesto, apunta que la Universidad leonesa ha estado prorrogando las cuentas durante los ocho años anteriores al 2012, ejercicio que fue fiscalizado, y añade que el sistema de primas a las prejubilaciones no permite conocer si en un futuro se superarán los límite permitidos por la ley. También precisa que la ULE adolece de un plan estratégico y programático de la empleabilidad e investigación, como exige el Espacio Europeo de Educación Superior.