COMUNICACIONES
Los viajeros se quejan del tren peregrino de Hendaya a Santiago
Retrasos y escasa señalización e información en un convoy turístico que cruza la Ruta Jacobea

El tren no llega a la hora programada de salida
Los viajeros que ayer utilizaron el conocido como tren peregrino que recorre el norte desde Hendaya a Santiago de Compostela, con parada en León, mostraron su malestar por el retraso y lo que consideran falta de medios e información de uno de los trayectos con más turistas que llegan a España de toda Europa para conocer el Camino de Santiago.
Los viajeros denuncian retrasos, escasa señalización, falta de medios para el traslado de las bicicletas, personal con poca preparación en idiomas y trasbordos de viajeros a mitad de camino no anunciados en las estaciones de salida.
El tren llegó ayer con casi media hora de retraso. «Dicen que porque hay obras para la línea del AVE, pero entre Coruña y Santiago no hay obras».
También se quejan de las incomodidades de un viaje que les obliga a desmontar las bicicletas para empaquetarlas. «En un tren como éste, donde viaja tanta gente con bicicleta para hacer el Camino de Santiago debería haber un espacio, aunque lo alquilasen, para guardar las bicicletas y no ocasionar tantas molestias. Es un tren de larga distancia y en Europa en este tipo de trenes nos dan muchas más facilidades». El tren, que articula todo el norte, hace dos viajes diarios, una de ida y otro de vuelta, y en estas fechas suele ir cargada de turistas por lo que Renfe ha reforzado el servicio con dos coches más, pero los turistas piden más comodidades. «Han puesto siete coches pero hay demanda para más», aseguran».
Pero además critican otras deficiencias. «Los interventores no saben hablar otros idiomas y es un problema la comunicación, que a veces es desesperante. Tampoco avisan por megafonía en la estación que tenemos que hacer trasbordo en Orense porque ya deberían circular máquinas de alta velocidad. Nos han dado billetes en Santiago con la numeración del tren que tenemos que coger en Orense con lo que es un poco de lío en Santiago porque no sabemos en qué tren tenemos que subir. Como la megafonía es automática no informan de los cambios que se producen. Es una falta de delicadeza para los turistas. No tenemos sitio para dejar las bicis y todo va lleno de equipaje de los viajeros».