La policía encontró balas del mismo calibre en los pisos de Raquel Gago y Triana
La jueza sostiene en un auto que había pruebas contra la agente de la policía local en casa de Triana

Raquel Gago abandona su casa en un coche de Policía Nacional
Sonia González, la jueza instructora de la causa abierta por la muerte violenta de Isabel Carrasco, sostiene en un auto firmado recientemente que aparecen «motivos bastantes» para creer «criminalmente responsable de los delitos objetos de instrucción y en concepto de autora a Raquel Gago» a tenor «de los resultados de las diligencias policiales y judiciales practicadas y en las que aparece plenamente identificada» la acusada «como autora de los hechos imputados.
Justifica la instructora su tesis «en las declaraciones prestadas por los testigos presenciales» como primero argumento, pero también en los datos recabados «de la entrada y registro al domicilio de la imputada Montserrat Triana Martínez González», así como por las pruebas practicadas por la Policía Científica, por las propias declaraciones prestadas por las dos principales imputadas y por la localización del arma del delito en su vehículo y en un bolso de su propiedad «así como por las restantes pruebas practicadas y por las piezas de convicción».
El último auto, fechado el mes pasado, viene a insistir en las mismas tesis que constaban en el primer tomo del sumario, en una pieza de situación personal, en la que se denegaba por vez primera la libertad provisional que el letrado de la agente de la Policía Local solicitaba para su cliente.
Actas de registro
De las actas de registro de los dos domicilios, el de Triana y el de Raquel Gago, se deduce la coincidencia en los dos casos en el hallazgo de cartuchos de bala de 9 milímetros y de 38 milímetros. En el piso de Eras de Renueva en el que residía la agente, solamente se encontraron dos balas, en un recipiente «en forma de bota». En el domicilio de Triana y su madre se hallaron numerosos cartuchos, fundamentalmente de 9 milímetros pero también de 38, del 22, igualmente del 7,65 y del 32.
Del mismo modo, ha sido objeto de análisis puntilloso en la Brigada de Policía Científica el material informático encontrado en los dos inmuebles.
Material informático
En el de la hija de la autora confesa había dos portátiles y un ordenador de sobremesa, aunque uno de los primeros pertenecía a una amiga que no tenía nada que ver con el caso. En el de la agente, había un portátil propio, otros elementos ajenos y sobre todo numerosas memorias USB, que han sido objeto de revisión, aunque no ha trascendido aún su contenido.