Diario de León

EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO

Montserrat y Triana seguían a Carrasco «a diario» desde enero, ocultas entre árboles

Una vecina de la víctima declarará en el juzgado el 29 de agosto que veía cómo la esperaban siempre de 20.15 a 21.30 horas

El joven que compró el móvil desde el que Triana llamó a Raquel Gago tras el asesinato de Isabel Carrasco llega ayer a los juzgados para declarar

El joven que compró el móvil desde el que Triana llamó a Raquel Gago tras el asesinato de Isabel Carrasco llega ayer a los juzgados para declarar

Miguel Ángel Zamora
León

Creado:

Actualizado:

A partir del mes de enero comenzó a observar «la presencia de una mujer en las inmediaciones de su domicilio», en la misma acera del portal «y enfrente, en el Paseo de la Condesa». Se convirtió en una costumbre habitual: «Prácticamente siempre estaban allí a la misma hora, de 20,15 a 21,30» y la mayor de las dos mujeres caminaba «como oculta entre los árboles».

Una vecina de Isabel Carrasco, que está citada a declarar el próximo día 29 de agosto en el juzgado que instruye la causa abierta por la muerte violenta de la presidenta de la Diputación de León, manifestará cómo comprobó durante un tiempo que dos mujeres, que tras el crimen comprobó en la prensa que eran las mismas a las que se acusa de su autoría, seguían a la víctima desde principios de año.

En sede policial, la vecina de la presidenta ya manifestó que en su día realizó una llamada de advertencia al 091 a principios de marzo, para poner en conocimiento de la Policía el comportamiento sospechoso de las dos mujeres. «Como venían las elecciones, pensé que podían ser terroristas».

A esas alturas del año, ya llevaba observando al menos dos meses cómo sistemáticamente «una mujer que medía en torno a 1,60 metros de estatura y que vestía siempre un gorro de lana verde oscuro, un cuello-braga del mismo color y que se tapaba la cara para que solamente se le pudieran ver los ojos y la boca», merodeaba por los alrededores del domicilio de Carrasco.

Otra más delgada

En alguna ocasión pudo ver a una mujer más joven y más delgada que la referenciada, y estaba en su compañía. Pero la segunda se quedaba en la zona del Paseo de la Condesa y nunca estaba en la acera de los portales. «Pero al ver las imágenes difundidas por los medios de comunicación tras el asesinato de Isabel Carrasco y en particular las correspondientes a las presuntas autoras de los hechos», reconoció sin duda a las dos mujeres como las que había visto tal y como lo había relatado. El modo de actuar siempre era similar: «Cuando la mujer referida (cuya descripción corresponde a Montserrat González) caminaba de un árbol a otro, lo hacía en ademán de esconderse y cuando caminaba por la acera del domicilio, hacía lo mismo entre los árboles de la acera».

Inicialmente, la vecina pensó que podía tratarse de una agente de policía que estaba efectuando labores de vigilancia y escolta parta la presidenta. Hasta que en un momento dado cayó en la cuenta de un detalle que no concordaba: «Esta mujer, al caminar, introducía una de las piernas hacia el interior», hecho este que llevó a hacer que pensara que por esta condición física no podía ser policía.

Así que en una fecha no precisada «entre el 3 y el 17 de marzo» decidió bajar de su domicilio en torno a las 21.00 horas para saber qué es lo que hacía la interfecta y por qué día tras día estaba en aquel lugar.

«Cuando bajé a la calle estaba cerca del portal. Pregunté si le pasaba algo, porque siempre la veía por allí y me dijo que estaba esperando a una persona. Le pregunté que si era policía no había problema, pero que si no iba a tener que llamar a Comisaría». La interlocutora no precisó si era policía o no.

Así que la vecina llamó al 091. No se ha conseguido constatar la existencia de esa llamada, por lo que se ha librado un oficio a la compañía operadora para que lo verifique. Se le invitó a llamar a la Policía Local, donde contestaron a la vecina de Carrasco que mandarían a una patrulla para allá. Nunca más se volvió a ver a las dos mujeres por la zona.

Agentes de la Policía Nacional realizaron una prueba de reconocimiento, en la que se le mostraron dos series de nueve retratos, entre los cuales aleatoriamente se colocaron al parecer fotografías de las dos imputadas. La testigo reconoció sin ningún género de dudas a las dos mujeres como las que merodeaban por la casa. Falta que a nivel judicial se valide la prueba y se confirme que las dos personas reconocidas por la vecina son Montserrat González y Triana Martínez.

tracking