EL TELÉFONO de la llamada posterior al crimen
El dueño del móvil dice que se lo compró a Triana sólo como un regalo
El joven a cuyo nombre figuraba el terminal telefónico desde el que Triana Martínez llamó a Raquel Gago unos instantes después del crimen, la famosa llamada de 17 segundos, manifestó ayer ante la jueza instructora que compró el terminal «como un regalo» para la que entonces era su amiga y negó estar al tanto de los planes de la muchacha: «En febrero me fui para Alemania y no sabía ni que la habían despedido de la Diputación ni lo que había pasado hasta que me lo dijeron. Cruzamos unos cuántos whatsapps hace meses, pero no sabía más de ella».
La instructora preguntó al muchacho por qué había corrido con la factura de la compra: «Me dijo que estaba mal de dinero y que necesitaba un móvil. Fue en el 2012». Le pareció extraño a la jueza que una persona que posee un Mercedes deportivo necesitara que otra persona le regalara un móvil: «Éramos amigos, fui al centro comercial y ya está. No hay más».
A su salida del juzgado, el testigo no quiso hacer declaraciones a este periódico. Dentro, permaneció durante 77 minutos, aunque dedicó apenas un cuarto de hora a declarar ante la jueza. Continúan las diligencias y la instrucción.