INFRAESTRUCTURAS
La vía del AVE entra en León, acorta plazos y llegará en noviembre
El montaje de carriles está en Grajal de Campos y las traviesas han sido distribuidas por la totalidad del recorrido del tren

Trabajadores colocando las traviesas del AVE en la provincia
Las obras de montaje de la vía e infraestructuras de la línea de alta velocidad a León avanzan con rapidez, incluso superando los plazos inicialmente dados, hasta el punto de que en los últimos días se han colocado ya los carriles del tramo entre Villada y León hasta la altura de Grajal de Campos. Las traviesas, por su parte, están extendidas ya en los cien kilómetros del recorrido de este último tramo del AVE hasta la capital leonesa.
Las obras, que realiza Vías y Construcciones, se centran estos días en la colocación de los carriles y traviesas; y están preparadas también las entregas de balasto para el relleno, el bateado de la vía, y la colocación de los cables con las instalaciones de seguridad y el montaje de la catenaria.
Los dos cambiadores de ancho de vía de León culminarán esta fase de la línea de alta velocidad, una vez que se han ultimado también los trabajadores en el cambiador de Villada. Concluirán así los trabajos de los 162,7 kilómetros de la línea de alta velocidad entre Valladolid y León en todo su trazado, con el cambiador situado entre la estación de Torneros y la bifurcación entre el río Bernesda, seis kilómetros al sur de la capital; y el otro a un kilómetro de la estación, a la altura de León-Clasificación.
Avance de plazos
La celeridad con que se están realizando las obras de la línea del AVE hacen prever, según fuentes consultadas, que para la próxima primavera todo esté listo para la circulación de trenes. El Gobierno se han comprometido a inaugurar el próximo año la línea que los leoneses llevan años esperando, aunque aún no se ha determinado en qué mes se pondrá en funcionamiento.
De momento ya está enlazada la vía que discurre por el tramo urbano entre la estación de Palencia, ya adaptada para el AVE, y el puente sobre el río Carrión. El punto donde se separan la red convencional y la línea de alta velocidad.
La maquinaria utilizada para la colocación de la vía permite un rápido avance de los trabajos, de forma que esta parte de la infraestructura está ya colocada en toda la provincia de Palencia (unos 50 kilómetros, aproximadamente la mitad de la distancia que recorre esta eje ferroviario entre Palencia y León).
Los carriles están dispuestos para ser instalados en Grajal, el primer pueblo leonés donde se colocan desde la base de acopio de trabajos en Villada.
Desde las carreteras que circulan cercanas a la vía del AVE, incluso desde la autovía de Burgos, son visibles al menos cinco puntos en los que se encuentran depositadas toneladas de balasto; montañas de piedra que están siendo distribuidas con trenes adaptados que lo extienden por todo el recorrido.
Las traviesas se encuentran ya también extendidas a lo largo de todo el trazado, y las obras de montaje de la infraestructura se realizan con rapidez. También son visibles ya los postes de la catenaria para la electrificación del recorrido. Incluso en algunos de ellos se han instalado cables iniciales para poder trabajar desde estos puntos. En cualquier caso, los postes de electrificación están colocados ya en prácticamente todo el trazado.
Tras abandonar el proyecto inicial, que contemplaba una vía doble en todo el trazado, y apostar por una única vía en toda la línea a causa de los recortes presupuestarios, la extensión del tramo de doble vía queda fijada en unos 30 kilómetros, casi un tercio del trazado, que abarca la parte más importante para los cruces entre los trenes.
Una situación que no causará problemas para la circulación prevista, incluso en el caso de que se intensifique en el futuro con mayores frecuencias, según considera Eduardo Tocino, especialista en transportes terrestres y miembro de la Asociación Leonesa de Amigos del Ferrocarril (Alaf). Tocino explica que la previsión actual hace que no sea necesario en principo que la línea sea de doble vía en la totalidad de su recorrido, porque «al disponer de estos tramos es más que suficiente para un eje que disponddrá como mucho de un tren cada dos horas en cada sentido».
El especialista explica que el tiempo de viaje a Palencia es de 30 minutos como mucho, lo que haría que la línea permaneciera vacía hora y media. «Incluso en los tramos de vía única la capacidad de absorber nuevos trenes sin que se sature mínimamente la línea es aún enorme. Hay que recordar que estas líneas son utilizadas exclusivamente por trenes de alta velocidad que recorren grandes tramos en muy poco tiempo, y eso supone un cambio enel concepto de explotación. Las mercancías y los trenes regionales seguirán utilizando la línea convencional».
Alaf considera que el diseño actual permite que no se invierta en estas infraestructuras radiales, «ya casi periféricas», más de lo imprescindible. Sin embargo, pone en funcionamiento servicios racionales, ya que la velocidad y la seguridad son las mismas que con vía doble; y adecuados para una ocupación que será baja porque «lógicamente, la red radial cuanto más se separa de Madrid va disminuyendo tanto los destinos como las frecuencias».