CAMBIO DE VARAS
Marne ensalza a los que se unen al Dulce Nombre sin tener nadie dentro
El nuevo abad de JHS toma posesión de su cargo en la iglesia de Santa Nonia

Marne, en el centro, ya con la vara de abad
El nuevo abad de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Antonio José Marne Santamaría declaró que aún siendo papón de cuna, siente «una profunda admiración por quienes se enamoraron de la cofradía sin tener a nadie dentro».
«La vida sin pasión y sin Nazareno a quien seguir no merece la pena», explicó, antes de reiterar sus objetivos de apoyo a los niños, obra social, nuevas tecnologías y expansión exterior de JHS.
«Deseo que mi huella sea como la pisada del mar en la playa, que se la lleva el mar pronto pero ayuda a avanzar», explicó en su primera comparecencia a las puertas de Santa Nonia.
«Con absoluta seriedad reitero mi respeto máximo a los estatutos, a los reglamentos internos y a la Junta de Seises», dijo, antes de parafrasear emocionado unos versos del abad honorario Jorge Revenga.
El capítulo de agradecimientos se extendió al abad saliente, Ignacio Hurtado, que acababa de perder un familiar directo en las horas previas y a todos los que le han rodeado hasta llegar al cargo que estrenó ayer. «Por fin ya es Semana Santa. Ya es hora», anunció para concluir su disertación.