Familiares de toda España apoyan a los Larralde durante el funeral

Familiares y amigos de Roberto Larralde, ayer en su funeral en Lorenzana.
El kilómetro y medio que separa Lorenzana de su cementerio se colapsó ayer de tráfico durante la ceremonia del funeral organizada finalmente en el mismo camposanto, por expreso deseo de la familia. Amigos y familiares procedentes de distintos puntos de España se dieron cita ayer en la pequeña localidad leonesa para despedir al joven Roberto Larralde, encontrado muerto la noche del jueves por un tiro en la nuca.
Casi trescientos vehículos y más de trescientas personas arroparon a la familia en una ceremonia que se vivió con intenso dolor y tensión contenida. «Hoy es el día de las condolencias y estar con la familia», decían algunos de los asistentes con visibles muestras de dolor en sus rostros. El asesinato de uno de los suyos no dejó indiferente a nadie. Roberto Larralde, con sólo 37 años de edad, padre de dos hijos y según los que le conocían bien, una persona con buenos sentimientos, había tenido problemas con la justicia por presunto maltrato en el ámbito familiar, según apuntan diversos medios. Su ex mujer y otras cuatro personas más están detenidas como presuntas autoras del asesinato, a la espera de pasar hoy a disposición judicial.
Durante los oficios religiosos en el cementerio de Lorenzana, la Guardia Civil desplegó un importante operativo, preparado que permitió la fluidez del tráfico, ante el gran número de vehículos desplazados desde puntos de toda España, principalmente de Castilla y León, Galicia, Asturias y Cataluña.
El funeral transcurrió sin incidentes, pero con las evidentes muestras de dolor de los familiares más cercanos. El entierro, que comenzó a las 13.00 horas, se trasladó al cementerio, aunque algunos familiares y el párroco de Lorenzana, esperaban la llegada del cortejo fúnebre en la iglesia parroquial, planes que se cambiaron sobre la marcha por expreso deseo de la familia.
Tras la terminación de la ceremonia, los más de trescientos coches aparcados en las inmediaciones del cementerio, desfilaron hacia el centro del pueblo para abandonar la localidad hacia sus distintos destinos, lo que no permitió que se normalizara la circulación hasta pasadas las 14.30 horas.
El dispositivo policial se prolongará hoy y será más intenso en el centro de León, en previsión de posibles altercados.