Diario de León

VISITA POR SORPRESA

La segunda fortuna de España, ‘de tiendas’ en León

Juan Roig, dueño de Mercadona, se presentó ayer por sorpresa en su comercio de Trobajo del Camino, repasó a conciencia las estanterías y celebró un consejo de dirección

El multimillonario Juan Roig, ayer al salir del súper

El multimillonario Juan Roig, ayer al salir del súper

Publicado por
PILAR INFIESTA | LEÓN
León

Creado:

Actualizado:

Al discreto dueño de Mercadona, Juan Roig (Valencia, 1949), le gusta tomar el pulso en persona a los establecimientos que le han encumbrado como segunda fortuna del país. Una curiosidad de la que ayer hizo gala en León, al presentarse en la tienda que la cadena alimentaria posee en Párroco Pablo Díez (Trobajo del Camino), para sorpresa de empleados y clientes.

Llegó andando, tras bajarse de un autobús público, junto a una veintena de altos cargos de la compañía, y se entretuvo en comprobar la frescura de los productos, su ubicación y su rotación. Roig aprovechó, además, los pasillos de este centro para celebrar «un consejo de dirección», mientras supervisaba los lineales, según admitieron fuentes de la empresa.

Parco en declaraciones públicas, el presidente de Mercadona esquivó las preguntas con una sonrisa, al entender que su estancia en León «se enmarca dentro de una jornada de trabajo rutinaria», señaló su entorno, que también admitió que Roig «visita con frecuencia alguno de sus 1.400 establecimientos del país».

Pisar las tiendas, tratar con los proveedores, pasar poco tiempo en los despachos, porque desde ellos no se ve la vida real, son consignas del magnate de la alimentación, un hombre práctico, directo, austero y de trato serio, al que obsesiona la productividad, y que los horarios y las agendas se cumplan a rajatabla, según sus conocidos.

Roig viaja bastante por España durante la semana y aprovecha hasta el último minuto: las reuniones con el equipo de dirección se efectúan a menudo a bordo de la furgoneta donde se mueven en sus visitas a supermercados y fabricantes, o como en León, paseando entre frutas, verduras, pescados y lácteos. Huye de los focos y se centra en pensar «en las necesidades de los clientes y hacerlas compatibles con los trabajadores, los proveedores, la sociedad y el capital de la empresa», afirman.

El fin de semana lo reparte entre las clases que imparte en una escuela de negocios a jóvenes emprendedores, jugar al pádel, ver baloncesto y pasar tiempo con su familia. Lleva una vida sencilla y suele hacer pocas apariciones, pero cuando coge el micrófono dice lo que piensa, para bien y para mal, según las mismas fuentes. En las pocas conferencias que ofrece como empresario, el aforo siempre está completo, lleno de oídos que tratan de averiguar el secreto de su éxito.

A sus 64 años, Juan Roig es ya abuelo de siete nietos y un abanderado de que el bienestar está ligado al esfuerzo y al trabajo todas las horas del día. Su gran obra, Mercadona, es una empresa con influencia que no se anuncia en la televisión ni en la prensa; sin deudas ni deudores; con una liquidez (efectivo y activos líquidos) de 2.583 millones de euros listos para apagar cualquier fuego, y con inmuebles valorados en otros 2.727 millones. Tiene comprometida una cantidad cercana a los 21 millones de euros de su patrimonio personal en las distintas iniciativas de mecenazgo que impulsa: deportiva, a través de la Fundación Trinidad Alfonso, y emprendedora, a través del proyecto Lanzadera.

En León funcionan doce establecimientos, cinco de ellos en la capital, que junto al centro logístico de Villadangos ofrecen trabajo a un millar de personas. El volumen de compras a proveedores de la provincia se elevó a 203 millones de euros el año pasado, ya que el índice de ventas no se hace público, según fuentes de la compañía. De momento, no existen planes de expansión de Mercadona en León, una provincia que, al menos, una vez al año visita Roig.

Siendo fiel a su consigna de pasar desapercibido, Roig salió como un cliente más del comercio de Párroco Pablo Díez, atravesando sus puertas automáticas y vestido con una americana de color gris, escuchando datos de sus asesores. «¿Quién es el famoso?», preguntó una viandante.

tracking