RECORTES EN EDUCACIÓN
La provincia pierde en tres cursos 20 aulas unitarias de colegios pequeños
Quedan medio centenar de estos centros, tras la supresión de cinco el año pasado

Alumnos en la escuela de Villamor, donde hay niños de 3 y 4 años, de Infantil, de segundo, cuarto, quinto y sexto de Primaria
En los últimos tres cursos la provincia de León ha visto como desaparecían una veintena de aulas unitarias repartidas, principalmente, en las zonas rurales. Pequeños colegios en los que tan sólo un profesor da clases a todos los alumnos en un mismo espacio impartiendo a la vez todos los niveles educativos, desde Infantil a Primaria. La falta de niños en los pueblos ha llevado al cierre de estos centros y obligado a los pequeños a coger el autobús y desplazarse al colegio más cercano.
En el curso 2011/2012 la provincia de León, marcada por el gran número de pequeños pueblos, contaba con 71 aulas unitarias que se han quedado en medio centenar en el curso actual. Este año, los Centros Rurales Agrupados de los que más aulas unitarias dependen son los de Tres Ríos de Villanueva de Carrizo, El Redondal de Matachana y Bustillo del Páramo, que cuentan cada uno con cuatro aulas en otras tantas localidades. El curso pasado se clausuraron cinco: Zotes del Páramo y Valdefuentes del Páramo, Villares de Órbigo, Felechares de la Valdería y Narayola.
«No es que la Consejería de Educación haya querido reducir las aulas directamente, es por un tema que no aborda como es la despoblación, porque si hay menos de tres niños, se cierra», apunta el secretario provincial de Fete-UGT, Jesús López Iglesias, quien exige «un esfuerzo» y más «flexibilidad» a la Administración para que no sea tan estricta con las ratios, ya que a un aula con doce alumnos le corresponden dos profesores, pero si esta cifra baja, a pesar de que haya niños de Infantil y Primaria, el aula unitaria tan sólo contaría con un docente.
La aplicación de la Lomce pone en una delicada situación a los profesores del medio centenar de aulas unitarias que aún quedan en la provincia, ya que al impartir un mismo docente todos los cursos, tendrá que compatibilizar la implantación de la nueva ley en los cursos impares de Primaria con la organización de la Loe para segundo, cuarto y sexto de Primaria. «Si ya es difícil dar tantos niveles, lo es más dar diferentes asignaturas en la misma hora», explica la profesora del aula unitaria de Villamor, Raquel Ordóñez, quien matiza que con la reforma educativa la carga lectiva de asignaturas como Lengua es diferente de primero a quinto, con lo que la complejidad aumenta.