Los psiquiatras tratan de averiguar si la ofuscación de las imputadas es real

El furgón que llevaba a Triana, a su llegada ayer.
Realizados los informes psiquiátricos de parte a las imputadas por el crimen, a cuyos efectos se desplazaron al Centro Penitenciario Provincial de Villahierro los doctores propuestos por las partes, el Ministerio Fiscal pretende determinar si la supuesta ofuscación a la que aluden las sospechosas para explicar sus reacciones es cierta o corresponde a una simulación interesada.
Montserrat González y Triana Martínez se sometieron esta semana al examen correspondiente y hoy lo hará Raquel Gago, a partir de las 9,00 de la mañana en las dependencias de que dispone en los juzgados el Instituto de Medicina Legal.
En el caso de madre e hija, sus peritos tratan de probar que la situación de desesperación en la que estaban por el trato que la víctima dispensaba a la joven, llevó a un estado mental que alteró sus facultades. El de Raquel Gago está convencido de que su cliente se bloquea en situaciones de stress y que su reacción en momentos de tensión, como han podido comprobar a veces sus compañeros, es casi de paralización.
Para el Ministerio Fiscal, el plan estaba perfectamente premeditado y la participación de cada una de las tres sospechosas había sido organizada de antemano. Serán los peritos los que determinen científicamente si esto es así y los miembros del jurado popular quienes tengan que determinar qué informes les merecen más credibilidad.