«Era una persona solitaria y con costumbres más bien hurañas»
Vecinos del fallecido mostraron una sorpresa relativa al conocer lo ocurrido: «Era una persona de costumbres un poco hurañas. Ultimamente no se dejaba ver mucho por aquí. Desde que murió su padre, su vida se había desordenado de una manera tremenda y ahora andaba medio escondido por aquí porque debía muchos meses de la comunidad de vecinos», explicaron varias personas a este periódico.
En el buzón de su vivienda no figuraba ningún nombre y en la puerta de su casa lucía un precinto colocado por la Policía Local, para cerrar el paso a los curiosos.