«Una verificación visual» habría evitado el incidente
Según se pone de manifiesto en la auditoría, la adjudicataria cuenta con una cocina central en Málaga, donde elabora sus productos para los distintos comedores escolares que tiene adjudicados, y la pasta en la que se encontraron las larvas de gorgojo procede de una planta de Zaragoza. Esta cocina central, de acuerdo con el informe, está perfectamente dotada y en estado «óptimo» pero en ella no se hizo un seguimiento correcto de la pasta empleada para la sopa de lluvia en la que aparecieron las larvas por lo que «la trazabilidad no era la correcta». También se advierte en el informe de auditoría que con «una verificación visual de la pasta», que llegaba a la cocina central envasada, se podría haber evitado que las larvas entraran en el proceso del cocinado. Sanidad ha abierto un expediente sanitario, ya que la «responsabilidad» recae en las personas que abren las bandejas termoselladas con los menús escolares.
Gestión incorrecta
El director de Aquimisa, la compañía especializada en el análisis y asesoría técnica alimentaria, reconoció que Serunion no había realizado una correcta gestión del incidente acontecido el pasado 25 de septiembre al incumplir el procedimiento previsto para este tipo de situaciones. Además, no había asegurado la trazabilidad del lote. Indicó que el problema de la infestación se podría haber solucionado con un simple control visual del producto, ya sea al abrir el paquete o bien en el momento del cocinado. Según Educación, en cuatro de los centros se detectó la larva en el momento en que las monitoras servían la sopa en los platos mientras que en otro dos fue en la cocina, aunque los padres insisten que muchos niños sí se la comieron.