EL CRIMEN DE LA MALETA
«Somos los que están buscando por el caso del niño de Oviedo»
La Policía Nacional detiene en el barrio de las Ventas a la pareja buscada por la violenta muerte de un bebé en Oviedo. El novio de la madre llamó al 112 para confesar la autoría del crimen cometido, según ellos, cuando estaban «puestos».

Agentes de policía se llevan el cadáver del pequeño.
David Fuentes Varela, un joven gallego de 33 años, y su compañera sentimental, Fadila Chardoud, marroquí de 22, fueron detenidos ayer en el barrio de Las Ventas de León, tras una llamada realizada por el propio varón al servicio de emergencias 112 Castilla y León para confesar la autoría de la muerte del hijo de la joven, de nombre Imran, que falleció el pasado día 31 de octubre en la capital del Principado tras recibir una brutal paliza, presuntamente a manos de sus progenitores, antes de ser introducido en una maleta y abandonado junto a las vías del tren.
En torno a las 15.00 horas la Policía Nacional y la Policía Local fueron alertadas de una comunicación telefónica en la que un individuo aseguraba haber cometido el asesinato y localizaba su ubicación en la calle Peñalba del barrio de Las Ventas de la capital leonesa, al lado del parque de Maristas Champagnat.
Inmediatamente se personaron en el lugar de los hechos varias dotaciones policiales, que procedieron a la detención de los dos individuos y su traslado a la Comisaría de Policía de León, donde después de practicar las diligencias preliminares, procedieron a poner su custodia en manos de agentes de la Comisaría de Oviedo, trasladados a León para las tareas.
El pequeño Imran, hijo de la joven de origen magrebí, presentaba signos de muerte violenta, según reveló la autopsia. Una paliza la noche del 31 de octubre acabó con la vida del menor. Fue golpeado con extrema violencia, según el informe del Instituto Anatómico Forense. Además de varias fracturas cervicales, presentaba lesiones previas de cierta consideración.
Tres días muerto
El cadáver no fue descubierto hasta el lunes siguiente. Trabajadores de los equipos de mantenimiento de las instalaciones férreas de Oviedo se apercibieron de que junto a las vías había una maleta, en cuyo interior descubrieron horrorizados el cuerpo de un niño, de origen africano según los primeros indicios, envuelto en una chilaba de la que asomaba un pie.
Identificado el pequeño gracias a la labor de los doctores forenses, se intentó localizar a su familia, pero tanto la madre como el compañero sentimental de la joven se encontraban desaparecidos, circunstancia que levantó las primeras sospechas entre los instructores del caso.
Después de varios días de búsqueda intensa y de reiterados interrogatorios en la zona y entre los allegados a los progenitores, la policía llegó a la conclusión de que la pareja había decidido irse a otra zona, por lo que se puso en marcha un dispositivo policial a nivel nacional para tratar de localizarlos.
Estaban por León
Entre los puntos en los que se consiguieron resultados positivos figuraba León. Varias personas alertaron a la Policía Local de la presencia de los dos sospechosos en la estación de autobuses de la capital. Aportaron pistas sobre su posible paradero y en coordinación con el Cuerpo Nacional de Policía se iniciaron tareas de investigación, que en la mañana de ayer estaban a punto de pasar a un segundo plano. Existía la certeza de que los dos implicados habían pasado por León pero por momentos se empezó a creer que podían haberse ido de nuevo.
Sobre las 15.00 horas el 112 recibió la llamada en la que David afirmaba: «Somos los que están buscando por el caso del niño de Oviedo» y concretaba su presencia en un inmueble de la calle Peñalba, cercano al parque posterior al colegio Maristas Champagnat, donde inmediatamente fueron arrestados.
Los detenidos no opusieron lógicamente resistencia y colaboraron en todo momento con las autoridades policiales. Después de pasar por las dependencias de la Comisaría de la calle Villa Benavente, se les trasladó a Oviedo poco después de las 20.30 horas.
Fuentes de la investigación confirmaron a este periódico que el hecho de que la presión policial sobre los sospechosos se hubiera incrementado de forma notable en las últimas horas resultó seguramente determinante para que los dos jóvenes se entregaran.
La policía cree que David maltrataba al niño de forma sistemática antes de su muerte y tratará de comprobar si la muchacha también era víctima de estas prácticas. De hecho el joven ya tenía antecedentes por violencia de género y el año pasado en la provincia de Málaga se habían registrado episodios de estas características.
Salida del primer detenido de la Comisaría, ayer - MARCIANO
La partida hacia Asturias se hizo con escolta policial - MARCIANO
Labores de investigación junto a las vías donde fue hallado Imran. LNE
Agentes de policía se llevan el cadáver del pequeño. LNE
Madre e hijo en una foto reciente. LNE CASARES
Gritos y golpes
También en Oviedo se habían registrado algunos episodios de gritos y golpes en el interior de su domicilio, aunque la última vez cuando la Policía Nacional fue alertada de lo que ocurría y se presentó en la vivienda de la pareja, no les abrieron la puerta. Fadila había llegado a Asturias en septiembre. Su compañero había conseguido un trabajo en la capital del Principado y ella decidió seguirle.
La investigación determinará en las próximas horas si, como parece, fueron familiares del varón que residen en la zona los que les convencieron una vez que se habían trasladado a la capital de que se entregaran. En Oviedo, para explicar la ausencia del pequeño Imran habían argumentado que el niño se había ido con su familia de Málaga.
La pareja se encontraba en unas condiciones económicas precarias, aunque no se cree que fuera ese el móvil del crimen.
Por toda España
El operativo para el esclarecimiento de la muerte del pequeño se extendió a casi toda España en las últimas fechas. El detenido es natural de La Coruña pero no tenía relación con sus padres. La muchacha se quedó embarazada del bebé con 19 años y procedía de Málaga, a donde había llegado desde su país.
En las últimas horas se habían intensificado los controles y la vigilancia en las provincias de Lugo, Ourense, León y Santander, con la difusión de las fotografías de los dos sospechosos y la propuesta de teléfonos de contacto para aquellas personas que pudiesen aportar alguna pista.
Con la confesión se da por resuelto el caso. Ahora sólo resta la parte judicial, en manos del Juzgado número 3 de Oviedo.