«Soy inocente y prefiero morir de hambre si no se reabre mi caso»
El leonés David Villafañe, alimentado forzosamente por orden del juez.

David Villafañe permanece atado en el hospital de Txagorritxu, en Álava.
El recluso leonés David Villafañe García, en prisión en el centro penitenciario de Nanclares de la Oca (Álava) desde hace 17 años condenado por asesinar a su novia, fue ingresado el 11 de noviembre y recibe alimentación forzosa por orden judicial tras permanecer en huelga de hambre desde el 10 de septiembre. Villafañe inició la huelga de hambre como medida de protesta por su condena de 19 años y medio de prisión, decisión judicial que considera injusta ya que se declara inocente del crimen que se le atribuye. «Soy inocente y voy a llegar hasta el final con la huelga de hambre. Quiero que se reabra mi caso. Prefiero morir antes que vivir con ésto».
Villafañe espera la decisión del Tribunal Constitucional, órgano al que ha elevado un recurso de amparo. «Me quedan dos años de prisión, pero quiero limpiar mi nombre porque no he cometido ningún asesinato». Sostiene que hay dos estudios forenses que acreditan su inocencia con informes en los que se dice que su novia falleció por muerte natural.
El juez ha autorizado su alimentación forzosa por vía enteral y sueroterapia cuando sea necesaria a juicio del personal facultativo médico que le atiende. Los dos informes médicos, tras su ingreso en el Hospital Universitario de Txagorritxu, certifican la debilidad del paciente y la imposibilidad de bipedestación. A pesar de su estado, —ha perdido 25 kilos— Villafañe asegura que volverá a la huelga de hambre cuando le den el alta.
Actualmente, el prisionero está estable aunque en estado de desnutrición calórica severa «que hace que su situación clínica sea grave e inestable pudiendo presentar deterioro clínico en cualquier momento».