Gutiérrez aprueba el presupuesto que «consolida la viabilidad económica del Ayuntamiento»
El equipo de gobierno se quedó ayer solo para aprobar el Presupuesto de 2015, entre las críticas de PSOE y UPL por su «alejamiento de las necesidades de los ciudadanos» y su falta de «reivindicación ante la Junta y el Gobierno». Unos ataques frente a los que el alcalde, Emilio Gutiérrez, defendió las cuentas como las que «consolidan la viabilidad económica del Ayuntamiento, que ahora sí tienen futuro». «Ahora es posible porque hemos hecho los deberes», concedió el primer edil, quien incidió en que se sigue «teniendo que devolver mucho dinero», pero avanzó que «al cierre de 2014 previsiblemente la deuda rondará los 275 millones de euros, cuando a 31 de diciembre de 2010 era de 440 millones».
El presupuesto, que se cierra en 132,57 millones de euros, es «posible, realista, serio, riguroso y no aumenta la presión fiscal», al tiempo que «mantiene una línea de continuidad, centrado en las personas y en blindar los servicios sociales y básicos que se prestan», apuntó Gutiérrez, quien insistió en que las cuentas «ratifican que León es un referente fuera de nuestro territorio de cómo gestionar políticamente una situación económica crítica».
Más allá de estas consideraciones, el concejal de Hacienda, Agustín Rajoy, expuso que «la eficacia de las medidas de ahorro en el gasto» han permitido «sanear la situación» para que «a finales de 2016» toda la deuda sea financiera, en lugar de tener gastos sin consignación». «Lo adelantamos 6 años», cifró el edil popular, quien abundó en que han «arreglado lo que no arreglaron o estropearon los anteriores». «Hemos pagado todo y a todos; lo que rompieron todos, incluido el PP», admitió el edil, después de que el socialista José Antonio Diez, hubiera argumentado que dentro del ICO «más del 55% del importe de las facturas que se saldaron era de gobiernos del PP».
El portavoz del PSOE cargó contra Gutiérrez, a quien aconsejó que muestre que «no es un funcionario de su partido, que es un defensor de León y de los leoneses». «Introduzca partidas para ayudar a las personas en desahucio, cambie la partida de asfaltado para fomento del empleo, implante programas de conciliación, ayudas para libros y material escolar para las familias en situación de pobreza», reclamó Diez, quien vio cómo sus alegaciones eran rechazadas, pero consiguió que el equipo de gobierno tenga que emitir un informe que «justifique la creación de 13 plazas, 12 de ellas en limpieza de interiores», cuando «el plan de ajuste recoge que la tasa de reposición debe ser cero».
Por la misma senda entró el portavoz de la UPL. Eduardo López Sendino pidió al alcalde que «se baje de la nube y pregunte a los leoneses cómo viven» porque «con sus políticas sólo ha conseguido empobrecerlos». «Cree una comisión para la dinamización del futuro de León», pidió, sin fruto, antes de que el Pleno aprobara el rechazo a la liberalización de horarios comerciales y la implantación del control por huella digital, a pesar de que el socialista Vicente Canuria advirtió de los errores en la tramitación, denunciados por los trabajadores ante la Agencia de Protección de Datos, que pueden costar hasta 300.000 euros».