INFRAESTRUCTURAS
El polígono ferroviario de Torneros se desbloquea tras cuatro años de trámites
La declaración de impacto ambiental deja pendiente de Fomento la ejecución

Terrenos entre Torneros y Grulleros adquiridos en 2009 para el desarrolllo de la plataforma logística
Sin trabas, más allá de cumplir las medidas correctoras, se presenta ya la plataforma logística intermodal de Torneros, en la que se pinta la unificación de los talleres ferroviarios y la construcción de un área logística aneja. Casi dos millones de metros cuadrados de terreno cuya tramitación administrativa se abrió en marzo de 2010, pero que en los dos últimos años se había demorado entre informes que se cerraron ayer con la publicación en el Bocyl de la aprobación de la declaración de impacto ambiental.
Ahora, sin trabas administrativas, el camino queda expedito, a la espera de que el Ministerio de Fomento concrete sus planes de integración ferroviaria asociada a la llegada del AVE, prevista para el primer trimestre del próximo año. La integración urbanística en la ciudad está condicionada por la liberación de los suelos que ocupan en estos momentos los talleres que se trasladarán a Torneros: clasificación, contenedores, material motor y material remolcado. Cuatro instalaciones que en el proyecto original se apostó por unificar en el enclave entre Torneros y Grulleros, con vinculación a la plataforma logística para aprovechar el impulso previsto por la liberación del mercado de transporte ferroviario de mercancías. Todo dentro de un emplazamiento que a su vez tiene conexión directa con las principales de vías de comunicación: la A-66 Ruta de la Plata, la León-Burgos y el acceso Sur de entrada a la capital leonesa; un enclave a distancia corta media de los principales puertos del arco noroeste: Gijón, a 155 kilómetros; Avilés, a 157; Vigo, a 380; y La Coruña, a 316.
La declaración de impacto ambiental aprobada por la Junta da curso al plan que arma «el desarrollo del suelo urbanizable de uso global industrial-logístico», según consta en el documento publicado ayer, en el que se especifica que «tiene como principal objetivo aprovechar las buenas condiciones de comunicación viarias, ferroviarias y de transporte» para «favorecer su desarrollo logístico intermodal». Una filosofía que no evita que estén concebidos los proyectos de manera individual: el complejo ferroviario, que ocupa medio millón de metros cuadrados y cuya redacción del proyecto costó 800.000 euros, presenta un coste estimado de 157 millones de euros, mientras que la plataforma logística, que se extiende por los 1,5 millones de metros cuadrados restantes, se planificó con una inversión de 80 millones de euros. Dos planos que ahora tendrá que decidir Fomento si los ejecuta como estaban concebidos o aplica modificaciones.
Para cuando el ministerio de Ana Pastor decida tomar la decisión tendrá que atenerse a una serie de medidas correctoras, como la necesidad de hacer una estación depuradora de aguas residuales propia, de acuerdo a la declaración de impacto ambiental, que se especifica que «caducará si en el plazo de cinco años, tras la autorización o aprobación del proyecto, no se hubiera comenzado su ejecución».