TERMINA LA DEMOLICIÓN
El final nada dulce de la Azucarera
El derribo de las viejas casas de Santa Elvira concluye hoy, mientras sus ocupantes se dispersan por la ciudad en busca de un nuevo asentamiento marginal .

Aspecto que presentaba la barriada ayer, al caer la noche.
A primera hora de la mañana ya no quedaban restos de la tensión de la noche anterior. De la helada sí. Y de la inmundicia también. Botellas, jergones, desperdicios abundantes y hasta algo de silencio. Porque la retroexcavadora había hecho un impás en la labor.
Pero nada de enfrentamientos. Y eso que aún quedaban media docena de supervivientes entre los restos de los primeros derribos, dispuestos a apurar hasta el final la última noche en la que había sido su casa en los últimos tiempos.
Las antiguas casas de la Azucarera pasarán a mejor vida esta tarde. Las labores de demolición iniciadas anteanoche concluirán esta tarde con la desaparición completa de los bloques.
«El Ayuntamiento de León no está demoliendo las viviendas de Santa Elvira, es una empresa privada contratada por los propietarios», aclaró ayer la concejala de Urbanismo, Belén Martín-Granizo. 82.000 euros cuesta echar abajo las antiguas casas de los trabajadores y 22.000 lo que fueron los hogares de los ingenieros y auxiliares.
Eteco Obras SLU es la empresa responsable de las labores. Ha sido contratada, siempre según el equipo de gobierno, por los propietarios de los inmuebles, que decidieron poner fin a los problemas de inseguridad y de insalubridad que se venían repitiendo en la zona de forma constante.
«No saben vivir de otra forma», explicó un agente de la Policía Local en la mañana de ayer a este periódico. «Los llevamos muchas veces a Calor y Café o a las instalaciones sociales de Cáritas. Pero no hay quien pueda con ellos porque no son capaces de adaptarse a las normas. Es tan simple como apagar la luz por la noche, no consumir alcohol y tener una mínima higiene. Pero no son capaces de adaptarse a eso ni a vivir en sociedad y al final, acaban viniendo a sitios como este».
En su día se estimó que en el asentamiento, participaban? una media de 20 personas y eran frecuentes las actuaciones de la Policía Nacional y Local en operaciones contra la delincuencia, prostitución, extorsión y mendicidad de la zona.
El pasado 7 de noviembre se otorgó licencia a un proyecto de derribo presentado por la empresa encargada de los trabajos, que decidió comenzar de noche con el derribo de estas viviendas de Santa Elvira. Hoy pasarán a la historia.