«Es una situación intermedia para evitar que su expediente quede marcado para siempre»
El vicerrector de Estudiantes, José Manuel Gonzalo Orden, explica que las pautas eran necesarias para el funcionamiento de la Universidad, ya que el profesor universitario se encuentra «ante una situación extraña», entre ellas la falta de autoridad, caso que no ocurre en las Enseñanzas Medias, y por que era preciso actualizar la normativa, dependiente de una ley de 1954, que no ha sido derogada. «El problema es que las acciones van desde no hacer nada hasta abrir un expediente, con lo que este planteamiento es una situación intermedia que evita que el expediente académico del alumno quede marcado para siempre», remarca Orden.
Con las Pautas de actuación en los supuestos de plagio, copia o fraude en exámenes o pruebas de evaluación «el alumno reconoce su culpa y el profesor puede actuar sin estropear el expediente del estudiante de por vida», remarca el vicerrector, quien incide en lo «incómodo» de llegar a esos casos y en que una vez que está abierto el expediente, quedará registrado y podrá verse en cualquier consulta que se realice sobre su estancia en la universidad y sus estudios. Por este motivo, considera que llegar a un expediente «es muy extremista» y apuesta porque los estudiantes firmen ese «compromiso de honradez» para garantizar su buen hacer durante los exámenes, además de marcar unas pautas para la actuación para los profesores en caso de detectar que un alumno ha copiado en una prueba.