Un proyecto para cumplir con todas las fases hasta la autonomía
En el centro trabajan cuidadores, educadores, terapeutas ocupacionales, psicólogos y trabajadores sociales.
La finalidad es dotar a las personas con discapacidad de los apoyos necesarios para favorecer su calidad de vida así como favorecer que puedan permanecer en su entorno promoviendo que los centros residenciales y de día se sitúen en aquellas zonas donde exista demanda de atención, adaptándose a las necesidades cambiantes de las personas con discapacidad.
Milagros Marcos destacó que este tipo de servicios asistenciales están acompañados «de una promoción para la autonomía personal vincualda al empleo.
El centro de Soltra no es sólo un servicio residencial «sino que se pretende cubrir todas las fases del proceso de atención desde el momento que los discapacitados residen en su propio domicilio y son atendidas por equipos especializados hasta una fase en la que necesitan más apoyo si están en viviendas tuteladas y hasta el momento en el que necesiten atención 24 horas al día» en un centro como el de La Virgen del Camino. «Se trabaja para que las personas vuelvan a ser autónomas y lleven una vida lo más independiente posible.