TRABAJO
La reforma laboral destruye 10.500 empleos en León en sus tres años
La Seguridad Social ha perdido en la provincia en el mismo periodo prácticamente 13.000 afiliados en plena crisis.
Nació para flexibilizar el mercado de trabajo e impulsar la creación de empleo en plena crisis, sin embargo, los datos de la reforma laboral en León en sus tres años de vigencia evidencian un panorama bien diferente. Durante este periodo, la provincia ha sumado 10.500 parados más, según los datos de la EPA a cierre de 2014, momento en que el número de leoneses sin trabajo alcanzó los 48.000. Una tendencia de destrucción de tejido laboral que refleja también el número de afiliados a la Seguridad Social, durante este tiempo ha perdido prácticamente 13.000 afiliados.
La reforma laboral, diseñada, auspiciada y bendecida por el Gobierno Rajoy como una de sus grandes bazas de la legislatura, suscita grandes críticas desde los sindicatos leoneses, una perspectiva que no comparten los empresarios de la provincia.
«Lejos de corregir la crisis la ha acentuado y tiene consecuencias muy negativas en León, la recesión se ha hecho mayor por la propia reforma», indica el secretario provincial de Comisiones Obreras. Ignacio Fernández se muestra convencido de que también ha perjudicado a las pequeñas y medianas empresas. «Sólo ha sido buena para las multinacionales que han hecho zafarrancho para su beneficio, ha beneficiado al pez grande».
Desde UGT, su líder en León, Manuel Mayo, afirma que es «un virus que contribuye al paro, no supone un antídoto contra el desempleo como el Gobierno pretendía». Remarca «la precariedad laboral que ha traido a muchas partes de la sociedad, con más horas de trabajo y menos sueldo». Y al igual que Ignacio Fernández, cree que supone «un bálsamo, un arma para las grandes empresas que han aprovechado para no dejar títere con cabeza».
Los dos sindicatos mayoritarios coinciden al señalar que el gran damnificado de la reforma laboral en la provincia ha sido, hasta ahora, el sector industrial.
«Cuando estaba despegando medianamente, de repente se vino abajo, todo se descompuso», dice el secretario provincial de CC OO. «Ha agudizado la crisis de la minería», subraya Mayo.
León cerró 2014 con un tasa de paro del 22,65% y una de empleo por debajo del 40%. La provincia contabiliza 203.200 inactivos, 164.000 personas con trabajo y 48.000 parados. El pasado año, por vez primera desde que comenzó la crisis, logró cerrar el ejercicio con la generación de empleo: 5.000 puestos. Aunque los incipientes brotes verdes no reflejan aún los efectos que el Gobierno pretendía con la reforma laboral tres años después de sus puesta en marcha.
Para los empresarios de León la reforma laboral ha sido «positiva» en este periodo de vigencia. El presidente de la Fele, Javier Cepedano, piensa que está «dando sus frutos, pero no desde el punto de vista de los trabajadores que piensan que se ha destruido empleo, sino que sirve para que las empresas hayan podido ordenar sus costes y puedan sobrevivir». Incide en que la larga crisis ha provocado una «caída de actividad impresionante con un brusco descenso del consumo; por eso las empresas han necesitado reajustarse, no sólo en costes laborales, también en todo tipo de costes y así pueden continuar su actividad y tener trabajadores».
Cepedano está convencido de que, sin la flexibilidad introducida por esta reforma, «muchas empresas habrían estado abocadas al cierre automático, hemos tenido que ajustar todo a la realidad de la vida porque todos somos ahora más pobres que hace siete años, los niveles de renta han bajado para todos».
El CEL coincide al señalar, al igual que la Fele, que la reforma laboral «ha sido positiva en algunas de sus medidas complementarias». En este sentido, el tesorero de esta organización empresarial, Pablo Roberto, pone como ejemplo la denominada tarifa plana. «Nos ha permitido y facilitado la contratación de más gente con carácter indefinido».
No comparte la visión de los trabajadores sobre los efectos de esta reforma. «Ningún empresario quiere despedir a nadie, nosotros lo que queremos es contratar, pero necesitamos flexibilidad para normalizar la situación del mercado». También reclamó «más facilidades para contratar, con facilidades al máximo promovidas desde las administraciones, como el caso de agilizar licencias para abrir nuevos negocios».
En cuanto al impacto de la crisis en la provincia, afirmó que «León es un fiel reflejo de los duros años que ha vivido el país. Se nota ahora más la falta de un motor que arranque la economía, fije población y tire». Cree que la llegada del AVE y el desarrollo de la plataforma de Torneros serán incentivos.