EL FILANDÓN DEL DIARIO
«Las diputaciones tienen mal futuro, más si se hace un uso político»
Matías Llorente, diputado provincial y secretario de Ugal-UPA, analiza la situación política

Matías Llorente durante el Filandón
«A la Diputación le auguro un mal futuro, después de años de democracia hay que darle una vuelta al sistema, adaptarse a la nueva sociedad y reaccionar. No tiene sentido la duplicidad de diputaciones, Junta, ayuntamientos, mancomunidades, juntas vecinales,... ¿Cuándo se va a realizar este cambio? Cuando los nuevos partidos empiecen a tener mayorías y tomar decisiones en las instituciones, porque ellos no tendrán hipotecas de estructura de partido ni laborales». Matías Llorente, diputado provincial no adscrito y secretario general del sindicato agrario Ugal-UPA, señaló ayer en el programa El Filandón que en este momento las diputaciones deben mantenerse, porque si no dejarían a los pequeños ayuntamientos y juntas vecinas «sin amparo de ningún tipo». Sin embargo, abogó por reformar la estructura de ordenación del territorio y fusionar administraciones de forma que puedan mantenerse las estructuras rurales. «No tiene sentido tanta duplicidad de servicios. A las diputaciones no les veo futuro, y menos cuando se hace un uso político de ellas».
Llorente, que lleva 28 años como diputado provincial, aseguró que en su acuerdo con la Unión del Pueblo Leonés (UPL) tienen previsto presentar para las elecciones municipales un centenar de candidaturas. Defendió el interés del medio rural como único objetivo de este pacto, «igual que hemos buscado anteriormente con el PSOE. Nunca hemos sido afiliados de ningún partido, y eso nos ha permitido actuar con libertad e independencia; defender el municipalismo. En lo que no creemos es en los ‘paracaidistas’ que llegan a los pueblos sólo por sus intereses, queremos gente que viva y sufra el mundo rural».
Respecto a si está arrepentido de su ruptura con el PSOE, Llorente destacó que la dirección provincial socialista ha propiciado que le partido se desmembre «porque ya no están los de la ideología del PSOE, vienen familias con intereses que promueven las luchas internas». Respecto al secretario provincial del PSOE, Celestino Rodríguez, señaló que es «un paracaidista que llegó y quedó atrapado en un árbol, sin lograr tocar suelo. En este tipo el partido se está desarmando. El PSOE tiene la maleta hecha, pero no sabe a dónde va».
Por lo que se refiere al complejo año vivido por la Diputación provincial y el descrédito que ha supuesto la implicación del ex presidente Marcos Martínez Barazón en el caso Púnica, el veterano diputado lamentó que la institución provincial «haya pasado de ser la más transparente a la más odiada». Advirtió sin embargo de que sólo hay una persona y dos municipios implicados en el escándalo, y mostró su extrañeza por cómo se han desarrollado los acontecimientos.
«Cuando imputan a alguien la sociedad generalmente le rechaza, pero en el caso de Martínez ha sido lo contrario, le han recibido en su pueblo y por su despacho han pasado muchas personas para darle ánimos», explicó el diputado, que espera a que el juez levante el secreto de sumario «para ver qué hay detrás. Porque si después del Belén que se ha montado sólo ha servido para apresurar el cambio en los órganos directivos del PP, vamos a ver qué pasa en la sociedad. Porque no sabemos qué hay detrás de esta operación».
Denuncias
Matías Llorente recordó que durante años tuvo problemas con la presidenta Isabel Carrasco, «fui el único que denunció en los plenos sus métodos. Gobernaba con mucha prepotencia». Y añadió que Martínez «creo que ha sido más una persona que ha sufrido las consecuencias del período que ha estado con ella que lo que le ha dado tiempo a hacer en tres meses como presidente».
También achacó a las actuaciones de los grandes partidos políticos la aparición de nuevas formaciones, como Podemos, «y son ellos los que van a tener que aguantarlos en las instituciones. Son gente sin hipotecas que van a traer nuevos planteamientos, que poco a poco irán cuajando en la sociedad». Sin embargo, aseguró que son partidos «con las mismas costumbres, aunque con caras nuevas. Y no les interesa el mundo rural, si fuera por ellos agricultores y ganaderos volveríamos al tiempo de nuestros abuelos».
La garantía de la PAC
En otro orden de cosas, el responsable del sindicato agrario Ugal-UPA destacó que la Política Agraria Común (PAC) que ahora abre nuevo marco de ayudas con el horizonte 2020 «favorece a los profesionales del campo, porque impone requisitos que favorecen a los agricultores activos». Y recordó que frente a las 940.000 personas que cobran ayudas de la PAC sólo hay 540.000 dados de alta en el régimen agrario de la Seguridad Social.
Reclamó también el desarrollo de las infraestructuras de regadío; y se mostró convencido de que el sector está preparado para diversificarse y afrontar el futuro. Mostró sin embargo su preocupación por los problemas que plantea el relevo generacional en el campo.
Por lo que se refiere a la actuación de la Diputación durante el temporal de nieve, Llorente destacó que hay situaciones difíciles de controlar, y que las medidas que se han llevado a cabo son «las mejores con los medios de los que disponemos». También reconoció que el deshielo hace prever que se produzcan inundaciones en el sur de la provincia; y que los daños en la cabaña ganadera se han producido sobre todo entre los «ganaderos especulativos».