SANIDAD
Los soplones de la gripe
Cuarenta médicos, pediatras y enfermeras de León son centinelas de enfermedades, una red que busca nuevos objetivos y motivaciones tras 26 años de trabajo

Javier Marcos hace un exudado faríngeo a una paciente en Villar de Mazarife
Son los primeros en detectar los cambios de comportamiento de las enfermedades. Su trabajo, voluntario, consiste en vigilar y comunicar a los responsables de la red centinela las alteraciones inesperadas de las patologías que se estudian cada año, fijadas por médicos y epidemiólogos de la Comunidad. Están pendientes, entre otras cosas, de los cambios de comportamiento del virus de la gripe. Su trabajo consiste en recoger muestras de los pacientes (exudado de la faringe) que envían al Centro Nacional de la Gripe que se encuentra en Valladolid, uno de los tres que existen en España. Los otros dos están en Madrid y Barcelona. La vigilancia de la gripe es un trabajo imprescindible para que la Organización Mundial de la Salud diseñe cada año las nuevas vacunas. Cuarenta médicos de familia, enfermeras y pediatras de León forman este ‘batallón’ de espías de una red nacional que en Castilla y León funciona desde hace 28 años, un equipo de 130 médicos, 120 enfermeras y 40 pediatras de la Comunidad que en este tiempo han colaborado para conocer mejor enfermedades como la diabetes, las demencias, los trastornos de la alimentación o los accidentes cerebrovasculares y que han permitido después diseñar protocolos de atención sanitaria.
El modelo de trabajo de la red centinela de Castilla y León se ha exportado a otros países por su eficacia en la detección precoz y alerta temprana.
Pero 2015 en un año de reflexión. Tras 26 años de trabajo ininterrumpido, «las herramientas con las que hemos trabajado hasta ahora se han quedado obsoletas y tenemos que reflexionar sobre los nuevos objetivos. Este año se van a seguir recogiendo muestras de gripe pero no vamos a iniciar nuevos estudios de otras enfermedades», asegura el responsable de la red en Castilla y León, Tomás Vega.
Voluntarios desmotivados
Los cambios en la jornada laboral de los profesionales y la mayor carga de trabajo por los recortes ha desmotivado a muchos colaboradores de la red, que desisten de formar parte del grupo. El deterioro económico y social se nota también en la predisposición de los profesionales a participar voluntariamente de estos proyectos, una pérdida de ilusión que lleva al abandono al 10% de los sanitarios colaboradores. Por eso, los responsables de la red centinela se plantean cambios. «Los objetivos fijados hasta ahora están enfocados en la incidencia de las enfermedades, pero hay otras necesidades de investigación y conocimiento, como por ejemplo saber si funcionan correctamente los protocolos sanitarios que se ponen en marcha y si hay que introducir nuevos cambios en la práctica clínica. Queremos ampliar nuestros objetivos», afirma Vega. Y el objetivo inmediato es volver a motivar a los médicos colaboradores. «Los médicos rellenan un formulario de papel, pero vamos a utilizar herramientas tecnológicas que se están introduciendo, como la receta electrónica, para abrir nuevas posibilidades de estudio que permitan más adherencia y predisposición de los profesionales».