EMPRESAS EN CRISIS
Los trabajadores de RMD aceptan el despido de 57 personas para mantener la actividad
La empresa de reciclaje se compromete a recolocar a los afectados por el ERE de extinción si se recobra la actividad en la sección de metales

Instalaciones de la empresa RMD en Ardoncino
Los trabajadores de Recuperación de Materiales Diversos (RMD) aceptaron en asamblea la propuesta presentada por la empresa que reduce el Expediente de Extinción de Empleo de los 75 trabajadores planteados inicialmente a un total de 57. De ellos 46 trabajan en Ardoncino y otros once en la planta de Sevilla, en Aznalcóllar. Con este acuerdo se cierra con acuerdo la negociación del ERE, después de cuatro reuniones con la empresa y un encuentro con el Serla.
En la asamblea participaron el 95% de los trabajadores, y un 78% de ellos votó a favor de aceptar la última propuesta; mientras que otro 20% rechazó firmar con acuerdo.
Desde la Federación de MCA de UGT se destaca la «gran responsabilidad de los trabajadores y trabajadoras, con un serio compromiso para que la empresa pueda seguir en funcionamiento».
De hecho el acuerdo está ligado a la creación de una bolsa de trabajo, que la empresa utilizará también para contratar a empleados que ahora se verán afectados por el ERE, a medida que la actividad se vaya recuperando.
El comité, en un acuerdo ratificado por la asamblea, señala que con esta reducción de empleo las dos plantas pueden ser «viables y rentables, teniendo en cuenta que sólo estará en funcionamiento la sección del caucho, y que la sección de metales queda a la espera de que pueda retomarse la actividad».
El comité de empresa considera que con esta decisión «se apuesta por la continuidad de la empresa», a la vez que señala que «siempre es más favorable mantener el 50% de los puestos de trabajo frente a la posibilidad de perder el 100%».
RMD, que encadena así cinco expedientes de regulación de empleo, justificó el expediente prsentado en motivos económicos, ya que han registrado «pérdidas cuantiosas y reiteradas»; así como por «las graves dificultades de aprovisionamiento de residuos metálicos y ventas moderadas de granallas de caucho».
Además, alegó motivos organizativos, ya que requiere una «reorganización «flexible de los recursos humanos»; así como ajustar «coyunturalmente la plantilla a la producción».
Los sindicatos han llamado reiteradamente la atención sobre la situación «dramática» de los trabajadores.