puesta de largo en villaquilambre. Dentro y fuera del edificio
El entorno que ha ganado con los años
La ampliación ha repercutido en visibles mejoras en los aledaños del Consistorio. Las actuaciones de ampliación del Ayuntamiento de Villaquilambre, que conectan pasado y presente, han traído consigo mejoras sustanciales en el entorno de la Casa Consistorial. Se han mejorado las calles, se han habilitado aparcamientos y se ha regulado el acceso a la plaza

El nuevo edificio luce un aspecto moderno y cuenta con una fachada bioclimática.
El entorno del Ayuntamiento ha encontrado a su mejor aliado en la ampliación de la Casa Consistorial. Directa o indirectamente, los alrededores han sido también los grandes beneficiarios de los trabajos. El pasado mes de septiembre se completaron las actuaciones para urbanizar el entorno del edificio, después de que salieran a licitación en noviembre del 2013. Aunque la climatología retrasó inicialmente los trabajos, el pistoletazo de salida llegó y hoy ya son una realidad que también se vistió de largo. Un binomio —ampliación y alrededores— que son ejemplo de los retos que traerá el futuro.
Lo primero que se llevó a cabo fue la retirada de las casetas de obras, que durante más de una década albergaron los archivos municipales. Hoy éstos cuentan con un espacio habilitado en el sótano de la nueva Casa Consistorial.
La ampliación y urbanización trajo consigo que se abriera una calle en la parte trasera del edificio, convertida en una escombrera durante años por las obras. Además, se ensancharon las calles y plazas adyacentes, se hicieron nuevas plazas de aparcamiento en las tres vías y se reguló el tráfico rodado de acceso a la plaza.
Desde que se completaron las actuaciones, el entorno luce digno para los vecinos que diariamente acuden al Ayuntamiento y para los ciudadanos que viven en la zona. La plaza central, además, poco a poco va cobrando ese sentido de espacio abierto, de reunión y de lugar cómodo, y no se descarta que con el tiempo se haga peatonal o semipeatonal.
Concretamente, con un presupuesto de alrededor de 40.000 euros se rehizo la calle posterior — calle Bermudo— construyendo la calzada, las aceras y plazas de aparcamiento. Se reformó el lateral de la calle Valle y la plaza que está junto a ella, ampliando también los aparcamientos —dotando plazas para minusválidos— y mejorando los pasos de peatones. Junto a ello, se ampliaron los puntos de luz, se ajardinó la zona y se reguló el tráfico y los accesos. El propósito, en definitiva, trata de mejorar la calidad de vida de los vecinos y favorecer la accesibilidad.
Las dependencias y su conjunto con el municipio quiere pisar fuerte. La cinta está cortada, el sueño está cumplido, el proyecto completado y las ganas más vivas que nunca. Ahora, toca que el ‘pueblo’ lo disfrute.