ECONOMÍA
La ‘semana grande’ de León permite firmar un millar de contratos en la hostelería
La afluencia de visitantes se amplía a todo el período de vacaciones escolares, aunque Jueves y Viernes siguen concentrando el turismo

Las calles del centro de la ciudad se han visto abarrotadas de leoneses y de turistas durante la semana, especialmente a partir del Miércoles Santo
Miles de visitantes han abarrotado en los últimos días no sólo las calles de la capital leonesa, sino su montaña, estaciones de esquí, localidades más destacadas,... Del conjunto de la provincia, leoneses ‘en el exilio’, y cada vez más turistas del resto del país, que eligen la Semana Santa leonesa para realizar la primera gran escapada vacional del año. Sobre todo de las comunidades del norte, País Vasco y Galicia; también Santander y Asturias. Todos ellos con ganas de salir y, este año, también con ganas de gastar y disfrutar sin restricciones de sus días de ocio. Los papones no recordaban tantos días seguidos de excelente climatología, sin sobresaltos para procesionar en todo su esplendor; y la hostelería ha visto cómo mejoraban las cifras de otros años en los días que mayor negocio le dejan al año. Aunque los beneficiados por la masiva afluencia de visitantes han sido muchos otros, desde el comercio en todos sus sectores al resto de los servicios relacionados con la atención al visitante.
Bueno para todos
Quienes no desarrollan una actividad directamente relacionada con el turismo o las compras también confían en que el fuelle económico que los visitantes dejan en los negocios hoteleros acabe repercutiendo en sus facturaciones. «Si los hosteleros ganan, luego gastarán», señalan.
El caso es que las previsiones de masiva afluencia de clientes concentradas en la Semana Santa han llevado a los distintos negocios hosteleros leoneses a completar sus plantillas con nuevas contrataciones. Entre bares y restaurantes, casas rurales y hoteles el cálculo de contrataciones realizadas ronda el millar de personas en la provincia. Eso sí, son trabajos por apenas diez días, en el mejor de los casos. Para otros, apenas el «puente» de los días más importantes, en los que la actividad está a tope.
Sólo en los establecimientos de restauración del centro de la capital las contrataciones han superado las 350 personas, según confirman los responsables de las asociaciones empresariales del sector. Ramón Benavides, presidente de los hosteleros del Barrio Húmedo, destaca el «fenomenal ambiente» durante toda la semana, y califica los días pasados como «los mejores desde hace muchos años».
No sólo en afluencia, sino también en gasto. «Hemos incrementado la facturación más de un 30% respecto al año pasado, que ya fue muy bueno».
Pedro Llamas, presidente de la Asociación Provincial de Hostelería y Restauración, hace sin embargo un llamamiento a la prudencia. Calcula que la facturación de los negocios de hostelería durante la Semana Santa ha sido «similar a la de años anteriores. Llega un momento en el que no puedes vender más. Hay mucha gente en la calle, pero en los negocios la situación ha sido similar a la de años anteriores, teniendo en cuenta que esta es la mejor semana del año para la restauración».
Uno de los grandes retos de la semana de Pasión ha sido siempre alargar la estancia de los turistas más allá de los ‘días grandes’, Jueves y Viernes santos. Según Benavides, este año «se ha notado ya la afluencia de visitantes de otras autonomías desde el fin de semana anterior. Y también de mucha gente de la provincia, que se ha acercado a la capital con mucha frecuencia». Llamas sin embargo insiste en que la ocupación es prácticamente total entre el jueves y el sábado, pero «es muy difícil que la gente se quede toda la semana». Sí reconoce que este año los alojamientos no han sufrido las cancelaciones de última hora que el mal tiempo ha propiciado en otros años.
En cualquier caso los hosteleros confían en que estos días de bonanza sirvan de punto de inflexión en el desplome del negocio que se ha vivido durante la crisis. Llamas destaca que en los últimos meses «se observa un mejor comportamiento, sobre todo los fines de semana». Benavides, sin embargo, lamenta que el primer trimestre del año haya sido «el peor de la crisis. Nuestro negocio ha caído un 45%. León tiene un gravísimo problema de desplobación que se ha agravado en los últimos años, y eso se nota en el día a día del alterne en la ciudad». Aunque percibe una mayor alegría en el gasto, más allá de las vacaciones, que confía en que se consolide con la llegada del buen tiempo y la anunciada mejora económica.
Respecto a los hoteles, que han aumentado la ocupación en los días previos al puente y se han llenado a partir del Miércoles Santo, las asociaciones patronales llaman la atención sobre el «impacto indeseable» del «continuo e intenso» incremento de las fórmulas de servicios turísticos no reglados, «que en un contexto de sobreoferta compiten de manera irregular». Y tienen su importancia en la Semana Santa leonesa por ejemplo con el tipo de clientela que acude al «Genarín», que busca el alojamiento más barato sin prestar excesiva atención a la calidad.