La cumbre cede a los políticos el liderazgo de la lucha ferroviaria
Tras un año de actividad «veremos qué dan se sí los programas».
La Cumbre Social en defensa del ferrocarril cede el protagonismo a los partidos políticos. Tras un año de liderazgo en las reivindicaciones, las cincuenta organizaciones que se unieron en la primera manifestación en defensa del tren, el 6 de abril de 2014, dejan de coordinar las acciones para pasar a estar «atentísimos a toda la jugada». El proceso electoral traslada el protagonismo a los partidos políticos «que tendrán que liderar toda la historia en sus programas».
Ignacio Fernández, de CC OO, Manuel Mayo, de UGT y Hipolítico B. Riesco, de Csif, se mostraron ayer intransigentes con las exigencias. «No cabe ninguna duda de que el futuro de León pasa por el desarrollo del ferrocarril». Y ese desarrollo, dijeron, pasa por consolidar una línea «fuerte y estable» con una estación en el centro de León entre Matallana y León; lanzaderas de conexión entre León y Ponferrada; trenes turísticos y desarrollo de las rutas verdes y el empleo ferroviario. Un sector en el que actualmente trabajan 900 personas «y ese es el umbral a conservar».
Los coordinadores de la Cumbre Social apuestan por el puerto El Musel, en Gijón, en lugar de Galicia, como salida natural de las mercanías de León. «Es básico porque ese puerto será la salida natural de las mercancías hacia Europa y eso tiene una relación directa con el futuro de Torneros. «Que la ciudadanía evalúe los cuatro años perdidos».