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Chamorro: «Fomento soterrará las vías y dará actividad a los talleres de La Sal»
Finaliza la obra de colocación de la nueva cubierta en las instalaciones ferroviarias.

La colocación de la cubierta de los talleres ferroviarios de La Sal (al fondo) culminó ayer, como comprobó el alcalde de San Andrés.
El alcalde de San Andrés del Rabanedo, Gregorio Chamorro, insistió ayer en «las buenas noticias» que trajo la ministra de Fomento, Ana Pastor, para el municipio, garantizando el soterramiento, «que ya está en fase de estudio informativo». El regidor señaló que «Fomento soterrará las vías a su paso por San Andrés, hará antes obras adicionales muy necesarias, como las pasarelas para unir Paraíso Cantinas con La Sal, y en La Raya, y dará actividad a los talleres de La Sal, que estuvieron a punto de desaparecer».
Precisamente, Chamorro se interesó ayer por el estado de las obras de remodelación de las instalaciones ferroviarias, coincidiendo con el remate de la colocación de la nueva cúpula, que es de una sola pieza. Las obras fueron adjudicadas por Renfe en 398.000 euros, con un plazo de ejecución de seis meses incluido el proyecto. Los trabajos, muy avanzados, se centran en el saneamiento de la cúpula interior y exterior, en acondicionar los vestuarios y remodelar todas las bajantes. La compañía había anunciado en enero de 2014 por sorpresa, tras años de reivindicaciones, que renovaría los 10.000 metros cuadrados de los talleres para adaptarlos a las nuevas necesidades de reparación de trenes, tras una reunión en Madrid del alcalde y el entonces subdelegado del gobierno en León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, con los directores generales de Operaciones y Fabricación y Mantenimiento. Los talleres de Material Motor de La Sal se construyeron en 1958. Albergan los trabajos de reparación de locomotoras y unidades eléctricas del área de León. En ellos se encuentran algunas de las máquinas de vapor históricas de mayor valor como la Mikado o la Inglesa. El proyecto de integración del ferrocarril en León y San Andrés apostaba por derruir estas naves, con problemas en la cubierta y en la playa de vías, pero los cambios en el proyecto permitirán a las instalaciones de La Sal tener una segunda vida, con nueva carga de trabajo, tras la rehabilitación. El Ayuntamiento ha solicitado para ellos la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC).