UN AÑO DEL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO
El novio de Carrasco: «Ahora que ha pasado el tiempo, aquellos encuentros ya no parecen tan casuales»
El compañero sentimental de la presidenta recuerda cómo se topó con Montserrat y Triana apenas unas semanas antes del suceso

El retrato de Isabel Carrasco mantiene hoy su presencia en el Palacio de los Guzmanes
Fue en marzo de 2014. Un día indeterminado. «Estaba haciendo la compra en un supermercado de la calle Colón y me las encontré». Jesús López-Brea, pareja sentimental de Isabel Carrasco, recuerda pasado el tiempo aquel episodio.
«Llevaba como tres años sin ver a Triana. Ni tengo su teléfono ni nunca he tenido relación con ella. Yo estaba en Opencor y aparecieron las dos. La madre me dijo que Triana estaba sin trabajo, pero no preguntaron por Isabel, sólo hablaron brevemente de lo mal que estaba la situación en general. Pagué, me acompañaron hasta la puerta y se despidieron. No he vuelto a tener más relación con ellas, ni tengo sus teléfonos ni sé cuáles son sus correos electrónicos ni nada de nada».
Hoy se cumple un año de la muerte de la presidenta de la Diputación Provincial. Aquel día, sobre las 17.00 horas Jesús estaba en el domicilio que compartían y en ese momento entro ella para cambiarse de ropa. Permaneció cinco minutos en casa. «Dijo que iba a cambiarse y que se iba a la sede del partido, porque desde allí cogían un microbús a Valladolid». Pensaban acudir a un mitin de Mariano Rajoy en Valladolid.
Jesús explicó a la presidenta del PP que él iba a coger la moto, que estaba en el garaje, para hacer unos cuantos recados. Tenía previsto pasarse por la sede del partido también, pero la idea inicial era que no se llamarían hasta su regreso de la ciudad castellana.
«No me lo cogía»
No hubo ni lo uno ni lo otro. Cuando llegó a la sede del Paseo de Salamanca se encontró a Marcos Martínez Barazón en la puerta, esperando a Isabel. «Estaba llamándola y me dijo que no le cogía y que había jaleo en la pasarela». Vieron como se acercaban dos motocicletas de la policía y cómo acordonaban la zona.
En ese momento apareció Ricardo Gavilanes, concejal de Policía y Tráfico. «Dijo que Isabel estaba en la pasarela y que no sabía qué pasaba». Jesús saltó el cordón policial y se acercó. Lo que se encontró era ya un cadáver...
«Aquel encuentro de Opencor pensé que había sido casual. Ahora ya no me lo parece. Creí que había sido una cosa intrascendente». Pero nunca había notado nada fuera de lo normal. Si acaso, a raíz de un reportaje de la revista Interviú en el que se hablaba de los trece sueldos de la presidenta, se había generado alguna situación «desagradable». Pero poco más.
Ante el juzgado, citado a declarar como testigo a principios de julio del año pasado, López-Brea negó que hubiera hecho nunca una página web para la Diputación, si bien reconoció que esa tarea había corrido a cargo de su empresa, aunque él desempeñaba las funciones de comercial. «Por el hecho de ser pareja de Isabel quedaba excluido automáticamente de todas las relaciones comerciales de la empresa con la Diputación. Ni Isabel ni yo mismo hubiésemos admitido otra cosa», explicó a la jueza de Instrucción 4, Sonia González, que llevó prácticamente la totalidad de la dirección procesal del caso.
Diez tomos
Las 2.999 páginas del sumario abierto por el crimen de Isabel Carrasco se dividen en diez tomos. Permanecen todavía en las dependencias de los juzgados de León, custodiadas en el Servicio Común de Ordenación del Procedimiento (Scop) Penal. Allí seguirán por lo menos tres semanas más. Es el plazo que hay que dar para posibles apelaciones, antes de elevarlo a la Audiencia Provincial. Cuando se quiera iniciar la labor de citar a los miembros del jurado será casi junio. El proceso exige tres meses y el verano ralentizará el procedimiento.